Alimentos congelados para los niños: ¿sí o no?

¿Es recomendable dar a los niños verduras, carnes y pescados congelados?

Los alimentos frescos y de temporada son ideales para la alimentación de los pequeños de la casa, ya que debido a su estado de maduración natural, contienen el máximo de micronutrientes que pueden encontrarse en ese alimento.

Sin embargo, los sobre todo las frutas, verduras y hortalizas, comienzan a perder nutrientes desde el momento de su recolección. ¿Podemos considerar en tal caso los alimentos congelados para los niños?

¿Son buenos los alimentos congelados para los niños?

¿Es bueno que los niños tomen alimentos congelados?

Con frecuencia se observa que las frutas y verduras a las que tenemos acceso de manera ordinaria en el mercado y que se venden como frescas, se recolectaron como mínimo 3 o 4 días antes de su llegada al punto de venta, por lo que las cualidades nutritivas se han visto disminuidas en ese periodo de tiempo, sobre todo las vitaminas hidrosolubles como la vitamina C o el ácido fólico, que son extremadamente sensibles a la luz y a las variaciones de temperatura. 

Aunque no existe tradición de congelar hortalizas y verduras en muchos países, sí pueden adquirirse ultra congeladas en las grandes superficies, lo cual puede ser una buena opción si no pensamos consumirlas en el momento de la compra. Las frutas, por el contrario, son mucho más complicadas de encontrar, a diferencia de otros países donde los frutos rojos o algunas frutas exóticas congeladas se encuentran en todos los supermercados.

Con respecto a las carnes y los pescados, aunque pueden comprarse congelados, en ocasiones se desea conservarlos en casa, congelados, cuando se adquieren frescos, en cuyo caso estos consejos pueden ser útiles:

- Congelar inmediatamente en el momento de su compra, modificando lo mínimo imprescindible el empaquetado del producto. Si se prefiere congelar en porciones, es mejor pedir a la pescadera que nos haga las rodajas ella misma y que nosotros ya no tengamos nada más que meterlo en el congelador. Cuanto menos toquemos el producto, menos contaminación estamos añadiendo.

- Colocarlo en la bandeja de congelado rápido si la tenemos, o en su defecto, en el cajón más frío del congelador hasta su completa congelación.

- Respetar los tiempos de congelado. No es lo mismo un producto comprado ultra congelado que uno congelado en casa, ya que hay ciertos procesos de degradación de nutrientes que no conseguiremos interrumpir con la congelación casera. Dependiendo de la calidad del congelador y de la temperatura que alcance, cada producto podrá almacenarse un tiempo, variable entre 1 y 3 meses por regla general.

- Para cocinar el alimento, la opción más segura es su descongelado completo en nevera. Este proceso puede tardar hasta 24h (incluso más dependiendo del tamaño de la pieza), y debe hacerse en la parte más fría de la nevera, que suele coincidir con la que está más cerca del congelador. Si se respetan estas premisas de congelación y descongelación, es microbiológicamente segura la recongelación del alimento tanto en crudo como tras su cocinado.