La técnica de quedarse en la cama para los niños que se levantan constantemente

Una técnica efectiva y dura, sólo para padres firmes

Como madre de mellizas tengo que reconocer que he tenido que enfrentarme a duras pruebas de supervivencia maternal. Una de ellas fue el paso de la cuna a la cama de una de mis hijas, quien con tres años decidió que quería dormir en nuestra cama de nuevo y no había manera de que durmiera en su propia cama.

Esta técnica llamada “Técnica de quedarse en la cama” de una Supernanny americana, y que yo he bautizado como la Técnica de la madre de hierro (luego veréis por qué) fue totalmente efectiva, y consiguió lo que ni marido ni yo habíamos conseguido en un mes de gritos y psicología afectiva.

Cuando usar la técnica de quedarse en la cama

Técnica de quedarse en la cama cuando el niño no quiere dormir

Te explico en qué consiste la técnica de la madre de hierro o la técnica de quedarse en la cama.

Sé que esta técnica creará polémica, y que muchos serán los que están en desacuerdo. Parto de la base de que todas las madres que están preocupadas por sus hijos los aman con locura, pero que cada uno aplica sus propios métodos, muchas veces por desesperación. Este es mi caso.

Me considero una madre cariñosa, o por lo menos eso dicen mis hijas de mi. Utilizo la educación positiva siempre que puedo, y me suele funcionar, pero en este caso mi pareja y yo estábamos desesperados. Llevábamos más de un mes sin dormir porque la niña se levantaba constantemente llorando por la noche porque quería dormir con nosotros, se ponía rabiosa, se tiraba al suelo cuando intentábamos hablar con ella, y al final terminábamos gritándola; hasta que un día, en plena desesperación la agarré del brazo y la zarandeé. Me sentí tan mal que decidí aplicar esta técnica. Una técnica dura pero efectiva y que tan solo duró un día, porque desde entonces la niña no ha vuelto a levantarse, y ya hace más de 5 años de eso.

Antes de usar la terapia debes seguir estas pautas:

- Lo más recomendable, y antes de que tengáis que llegar a esta técnica, es que creeis al niño una rutina de sueño.

- Antes de dormir tener un ambiente tranquilo donde no esté sobreescitado, ni nervioso.

- Dedícale tiempo a la hora de acostarse, para que ese momento sea especial. Puedes contarle un cuento, o cantarle, o hablar sobre el día.

- Intenta explicarle que debe dormir solito en su cama porque ya es mayor.

Cuando todo falla y quieres aplicar esta técnica:

- Lo primero que debes saber es que es una técnica dura, donde tu pareja y tú debéis estar completamente convencidos y de acuerdo.

- Lo más importante es mantenerse firmes y unidos, sino, mejor no empezarla.

- Nunca flojear. Os podéis turnar para acostar al niño cada vez, pero no llamar tu pareja para que te ayude si no puedes con él.

- Si está enfermo, o tiene miedo, o es por una causa puntual, como algún momento crítico para él (colegio, separación de los padres…) no debes hacerlo.

- El niño llorará e intentará haceros ceder pidiendo agua, pis, caca, incluso diciendo que se encuentra mal, que tiene fiebre, etc. Estate preparada para eso y más, pero te enseñaré como hacerlo para atenderle sin flojear.

Cómo aplicar la técnica de quedarse en la cama

1- Cuando acuestes al niño en su cama, y le hayas contado el cuento, dado besos… tienes que explicarle “A partir de hoy tienes que dormir solito en tu cama. Es hora de dormir”.

2-  Cuando el niño se vuelva a levantar, es decir, a los 15 segundos de darte la vuelta. Vuelve a acostarle y dile “hora de dormir”.

3- A partir de la tercera vez que se levante, llévale a la cama y no le digas nada, intenta no tener contacto visual con él todas las veces que se levante.

Esto es duro, porque mi hija la primera noche pudo levantarse unas 50 veces y estuvimos dos horas llevándola a la cama constantemente entre lloros y rabietas. Pero cuando estábamos a punto de ceder, al final se quedó dormida y se dio cuenta de que lo más fácil era dormirse en su cama porque estábamos fuertes en nuestra decisión. La primera noche fue terrible, pero la segunda noche apenas se levantó tres veces, y después nunca más.

Mientras lo haces, piensa que es mejor ser dura una noche que estar peleando con el niño todos los días. Eso tiene más desgaste para vosotros y para el niño.

4- Seguramente el niño intentará exponer todo su arsenal de excusas para no irse a la cama: sed, hambre, pis, me duele la tripa… En esos casos, debes llevarle al baño pero sin hablarle, cuando termine le devuelves a la cama. No le regañes si no hace pis, o no bebe, simplemente le devuelves a la cama.

Si dice que está malito, le pones el termómetro, pero sin hablarle, le pones calor en la tripa… pero en su cama. Si está bien continúas con la técnica, si no, deberás atender a tu hijo y dejar la técnica para dentro de unos días cuando se encuentre bien.

Lo más importante es no perder el control, no perderte con tu hijo en discusiones que no os llevan a nada, simplemente ser firme en la decisión y tener una voluntad de hierro. ¡Os aseguro que funciona!