Por qué los niños de ahora son menos listos que nuestros abuelos

Datos alarmantes revelan una clara bajada del nivel intelectual en los niños

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Cada vez que sacan un estudio científico nuevo sobre los productos químicos que nos rodean se me ponen los pelos de punta.

No sé si es que estas últimas generaciones flotan centenas de nuevas moléculas que nos miran con malos ojos, o que antiguamente no había estudios que revelasen tan claramente la contaminación del entorno que nos rodeaba. El caso es que, una vez más, la ciencia vuelve a acongojarnos con un estudio científico en el que se ha demostrado que los niños de ahora poseen un cociente intelectual más bajo que los de antes, y en eso tienen mucho que ver las moléculas químicas con las que convivimos día a día.

Te contamos porqué los niños de ahora son menos listos que nuestros abuelos.

Por qué los niños de ahora son menos listos que nuestros abuelos

Por qué los niños de ahora son menos listos que los abuelos de antes

Resulta muy alarmante comprobar que, en los últimos veinte años, el cociente intelectual de los niños ha descendido dos puntos cada década, y que los niveles de niños con autismo, TDH y problemas de aprendizaje ha ascendido notablemente.

El documental emitido por RTVE “Cerebros en peligro” nos alerta que las moléculas químicas procedentes del bromo, flúor y cloro, junto a los llamados retardantes de llama, presentes en plásticos, detergentes, móviles, colchones o sofás, afectan al desarrollo neurológico y provocan la disminución del cociente intelectual de los niños.

Han sido epidemiólogos y endocrinos los que han encontrado esta conexión entre el cerebro y la exposición a estas sustancias químicas y los pesticidas. Sin duda, un dato más que alarmante cuando vivimos rodeados y bombardeados constantemente por millones de partículas diariamente sin darnos cuenta.

Desde los años 90 los bebés han presentado un índice menor en su capacidad de aprendizaje, y esto realmente supone una amenaza más que factible para el futuro de la humanidad, con un final fatalista que podría culminar incluso con la involución de la especie.

Sin duda, es un noticia más que alarmante, ya que los efectos pueden comprobarse actualmente en nuestra población infantil, que ha revelado una grave carencia de yodo, y una presencia en la sangre de cientos de sustancias que interfieren en nuestro sistema hormonal, y que sale a la luz en forma de problemas cerebrales de todo tipo a partir de los 7 años de edad de los niños, según cuenta la investigadora de la Universidad de California, Brenda Eskenazi.

Es más, estas sustancias nocivas se encuentran en el mobiliario habitual de nuestras casas y en objetos de uso cotidiano, como pueden ser detergentes, productos de limpieza, plásticos, colchones, cojines o gomaespumas de los sofás, con lo que resulta casi imposible escapar de ellos.

Incluso si decidiéramos alejarnos de la contaminación urbana e irnos a vivir al campo, donde supuestamente el aire debería ser más limpio y alejado de los productos nocivos, no escaparíamos de ellos, ya que se ha comprobado que los pesticidas utilizados en las zonas agrícolas han hecho aumentar la proporción de los niños con autismo en un 600% en más de 20 años en California, especialmente en las zonas de población cercanas a las plantaciones.

Los científicos quieren sacar a la luz estos terribles descubrimientos y concienciar a la población y a los políticos de la necesidad de una regulación y una eliminación de estos productos de nuestra vida diaria. Espero que realmente tengan éxito.