Alike, un sorprendente corto que explica qué debemos aprender de los niños

La gran lección de los niños a los adultos en el corto de animación infantil Alike

Imagina un lugar en donde nadie pudiera imaginar. En donde estuviera prohibido soñar y dar color a los sueños. En donde la creatividad estuviera reservado para los locos. Ese lugar existe, más cerca de lo que imaginas. Alike nos pone en alerta. No dejemos que muera la imaginación. No matemos la creatividad de los niños, y aprendamos de ellos esta gran lección.

Alike, un corto que nos explica qué tenemos que aprender de los niños

Alike (Daniel Martínez Lara y Rafa Cano Méndez) es un fantástico corto de animación con un mensaje claro y directo: no matemos la creatividad e imaginación de los niños. Apostemos por darles alas y no pesados ladrillos con los que caminar cada día hacia el colegio. 

En la ciudad gris de Alike, todos los adultos son como máquinas dóciles, programadas para trabajar y hacer las mismas tareas cada día. No pueden salirse del patrón, ni perder ni un minuto. El padre del pequeño protagonista es uno de ellos. Pero su hijo, aún conserva esa ilusión, esa curiosidad y esa imaginación que llena el mundo de sueños y color. Por eso, disfruta cada mañana y se levanta ilusionado porque en medio de esa enorme ciudad gris aún sobrevive un pequeño islote de color, en donde un músico deja que la música fluya como lo hacen los sueños. Es la isla de la imaginación. Es el lugar en donde el tiempo parece detenerse para dar espacio a los sueños. 

Pero la ciudad gris no permite que nadie se detenga a pensar ni imaginar. Ni mucho menos que el pequeño pueda hacer sus ejercicios de clase con toques personales y diferentes. No le dejan ser él, sino que debe ser como todos los demás. 

El papá, que recibía color gracias a la ilusión y la felicidad de su hijo, se torna definitivamente gris en cuanto su hijo pierde esa ilusión. Al darse cuenta del error, busca remediarlo y le lleva al islote de la creatividad. Pero el músico ya no está, porque la imaginación y la creatividad, si no se alimenta, muere... Así que no le queda más remedio que ponerse en el lugar del músico e imaginar.. y soñar... para que su hijo, y gracias a él, él mismo, puedan recuperar el color. 

5 lecciones que debemos aprender de los niños según el corto de Alike

Corto Alike

Los niños son grandes maestros en muchos campos. Ellos aprenden de nosotros, sí, pero nosotros podemos aprender muchísimas cosas de ellos:

1. Nunca pierdas la ilusión por las cosas: Para ellos todo es nuevo. Se pasan el día descubriendo cosas... su sombra, esa pompa de jabón inalcanzable, una estrella que parece caer del cielo. Así que sus ojos están siempre abiertos, muy abiertos. Los adultos tendemos a perder esa ilusión y olvidamos que a pesar de los años vividos, siempre podemos seguir descubriendo cosas nuevas.

2. Sé tú mismo, no como los demás quieren que seas: Con el tiempo, los mayores tendemos a imitar a los demás y olvidamos que nuestra personalidad nos hace únicos y que ese es el gran valor que nos diferencia del resto. Los niños no tienen miedo a mostrarse como son, ni tienen aún ese gran defecto de doblegarse ante los demás e intentar cambiar para adaptarse al medio.

3. Nunca tengas miedo de mostrar tus emociones: ¿Por qué nos cuesta tanto a los adultos mostrar miedo, felicidad, tristeza o alegría? ¿Por qué tendemos a reprimir nuestras emociones? Los niños no ocultan cuando están contentos, ni reprimen su felicidad. Si quieren, saltan, si están tristes, lloran. 

4. A la imaginación hay que darle alas, no enterrarla en ladrillos: Las prisas, la monotonía y la rutina matan la imaginación. Los adultos al final terminamos ahogando los momentos en los que podemos dejar volar la imaginación. En ese reducido espacio, termina muriendo. Los niños en cambio dedican todo su tiempo a soñar, a cuestionarse todo, a descubrir, a pensar... Tienen todo el tiempo del mundo para hacerlo y aún ningún muro que se lo impida.

5. La inocencia y la capacidad de confiar en los demás: Los niños confían en los demás, hasta que un buen día descubren el engaño de alguien que les decepciona. Aún así, tardan tiempo en perder esa confianza y esa inocencia que les caracteriza. Nunca deberíamos dejar de confiar en los demás, aunque la vida al final nos lo ponga difícil...