La lección sobre la felicidad que puedes enseñar con un bote a los niños

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

Esta lección tal vez muestre al fin el secreto de la felicidad. Tal vez suene exagerado, pero cuando un niño, y también un adolescente, escucha y observa este gran ejemplo, de pronto todo el caos que gobierna sobre él comienza a encontrar un orden. 

Es una lección muy antigua, que un profesor de filosofía dio a sus alumnos. Sí, la felicidad existe. Todo depende de cómo organicemos nuestros valores y las prioridades en nuestra vida. Aquí lo tienes. 

La metáfora del bote vacío que enseña a los niños a ser felices

Lección con un bote sobre la vida

El vídeo revive la lección que un profesor dio en su día a sus alumnos. Una lección que les abrió los ojos definitivamente. Por fin entendieron cómo ser felices.

 

El profesor llega a clase con un bote vacío y el maletín lleno. Llevaba en él pelotas de golf, guijarros, arena y cerveza. Cada una de las cosas que guardaba el maletín, debían colocarse en el tarro vacío, que representa la vida de cada persona. Pero no de cualquier forma. No en cualquier orden. Cada objeto representa algo. Y cada uno tiene su lugar. Para conseguir llenar el bote al máximo posible y que todos los objetos entren en él, se debe cuidar el orden. De hecho, cada vez que el profesor preguntaba a sus alumnos ¿esta el bote lleno? Ellos contestaban que sí. Y sin embargo, siempre cabía algo más... 

1. Lo primero que depositó en el bote el profesor son pelotas de golf. Ellas representan las cosas más importantes: la familia, amigos, salud, amor. 

2. Lo siguiente fueron los guijarros o piedras pequeñas. Estas también son cosas importantes, que se cimientan sobre las otras: trabajo, casa, bienes materiales como el coche...

3. Después llenó el bote con arena. La arena representa las cosas simples de la vida... los bienes de lujo, la moda, los caprichos...

4. Por último, cuando todos pensaron que el bote estaba demasiado lleno... el profesor vertió una cerveza por encima. Lo que significa, explicó el profesor, que por muy ocupado que pienses que estés y muy llena que sientas que está tu vida, siempre debes reservar un hueco para pasar un rato con los amigos.

El orden de lo que llena nuestras vidas, según esta increíble lección de vida, es esencial para disfrutar y ser felices. Si llenamos con arena el bote, no cabrán las pelotas de golf y los guijarros. Si la llenamos con los guijarros, no entrará nada más. Es decir: si das más importancia a las cosas pequeñas, no podrás disfrutar de las cosas realmente importantes de la vida.