Cómo lidiar con un hermano molesto

Una niña convierte su redacción sobre su molesto hermano pequeño en un bestseller

Hace un tiempo la maestra de Nia Mya Reese de 8 años le pidió a los alumnos de la clase que escribieran una redacción sobre algún tema que les gustara, que les interesara, o sobre el que especialmente tuvieran conocimiento, todo ello se convertiría en un pequeño libro.

Nia lo pensó un poco y llegó a la conclusión de que el tema sobre el que más conocía era sobre cómo lidiar con hermanos menores un poco molestos, basado en su experiencia con su pequeño hermano tres años menor, llamado Ronald Michael.

Cómo convivir con un hermano menor muy molesto 

 Cómo tratar a un hermano molestón

Su redacción terminó convertida en libro bajo el título: How to Deal with and Care for Your Annoying Little Brother (Cómo lidiar y tratar a tu pequeño y molesto hermano) y hoy en día es todo un bestseller.

¿Qué tipo de situaciones describió Nia en su redacción? La del hermano que la lastima mientras juegan, la del hermano que tiene pesadillas en la noche y se despierta llorando o la que pide insistentemente que jueguen con él.

Pero lo interesante de la redacción de Nia, es que ella explicó que el niño no molesta porque sí, sino porque es pequeño y hay cosas que no sabe, por lo tanto, explica que la mejor forma de lidiar con un hermano molesto es enseñarle. 

La maestra Beth Hankins, del Deer Valley Elementary School in Hoover, Alabama, quedó tan sorprendida que habló con los padres para transformar la historia en un libro real para niños, que hoy está a la venta por ejemplo en Amazon. La madre al verlo consideró que era el primer libro de autoayuda para niños, que fue publicado el 30 de noviembre de 2016.

El libro de Nia incluye lecciones de amor, cuidado y paciencia, de una niña para otros niños.

Nia sugiere en las líneas de su libro que, cuando los hermanos no puedan enseñar al hermano que molesta o estén muy cansados para hacerlo, simplemente debe decirle al niño que en ese momento necesitan tiempo para estar solos y, por lo tanto, no pueden estar con él.

Nia ya está pensando en su próxima historia. ¿Qué tal si motivas a tus hijos a escribir su propio cuento? Una buena idea es ya entregarles el formato, es decir, tomar unas cuantas hojas, doblarlas y encuadernarlas en el centro, para que ellos simplemente tengan que llenar las páginas. A partir de los 6 años, ya podés motivarlos a hacerlo.

Y, si querés desafiarlos o entretenerlos aún más, podés hacer dibujos en cada uno de las páginas o pegar imágenes de revistas para que tengan que escribir la historia en base a las imágenes que aparecen. ¡Esperamos que compartas la experiencia con nosotros!