Cómo ayudar a nuestro hijo a hacer amigos

Consejos para ayudar a los niños a mejorar sus relaciones sociales

Andrés París

Durante las vacaciones de verano es habitual que las familias busquen un lugar para pasar unos días de vacaciones con nuestros hijos en algún sitio que les guste o al que puedan ir. Generalmente son sitios donde no han estado nunca o, quizá, donde veranean habitualmente o con cierta frecuencia. Y también existe la opción de ir al pueblo de los padres o abuelos.

¿Qué ocurre cuando nos desplazamos con nuestros hijos a estos lugares? Suele pasar que nuestros hijos no quieren ir a estos sitios con nosotros (estamos hablando de niños entre 8 hasta 13 años aproximadamente) y una de las razones es porque piensan que va a ser muy aburrido, no estarán con sus amigos habituales y por el contrario, nosotros les insistimos en lo bien que lo van a pasar y que les va a encantar. Te explicamos cómo ayudar a nuestro hijo a hacer amigos, para que no les vuelva a asustar nunca más el desplazamiento o cambio de lugar.

7 consejos para ayudar a nuestro hijo a hacer amigos

Consejos para ayudar a nuestro hijo a hacer amigos

Muchas veces estos síntomas de nuestros hijos son reflejos de inseguridades y miedos que tienen ante las nuevas situaciones y el tener que salir de su zona de confort ante nuevas personas. A veces incluso existe un cierto miedo al rechazo o al caer mal.

Pero, ¿realmente tu hijo está entrenado en hacer amigos? ¿Le han enseñado alguna habilidad o estrategia para hacerlo? Aquí tienes 7 consejos para ayudar a nuestro hijo a hacer amigos: 

1. No le engañes: hacer amigos no es fácil. No debemos engañarles hay que decirles que hacer amigos no es fácil, pero que es una actitud, por tanto depende de nosotros. A muchos padres se les llena la boca diciendo cosas como “Hijo acércate y pídeles que te dejen jugara al fútbol. Si es muy fácil” me gustaría a mi ver a esos padres haciendo amigos. Esto genera en los niños el suficiente bloqueo como para no acercarse.

2. Tenemos que enseñarles a ser  grandes observadores. Es decir a que  identifique los roles del grupo. En todo grupo, pongamos que hay 7 niños jugando, habrá un líder o 2, 1 o 2 niños que suelen ser acompañamiento y el gran núcleo que los denominamos “grupo medio”.  Una vez que ha observado esto, debe dirigirse al grupo medio, con ellos el entendimiento es más fácil y las garantías de éxito para jugar con ellos también crecen.

3. Enséñale a utilizar un lenguaje correcto y positivo. Es fundamental que sepamos utilizar el lenguaje como generador de vínculos, utilizando el “por favor y gracias”. A todas las personas nos gustan que nos traten bien.

4. Explícale que no debe precipitarse. Enséñale que aunque le dejen jugar con ellos o ellas, todavía no tiene un rol definido en el grupo, que siga siendo un buen observador, el tiempo y los juegos te irán definiendo.

5. Que lo haga solo. Se tienen que enfrentar ellos solos a superar sus miedos y sus inseguridades. Hay muchos padres que en vista que el hijo no se acerca a jugar toman ellos la decisión de hacerlo por ellos mismos, y esto es un error aparte de común muy serio.

6. Enséñale a utilizar valores como la generosidad, humildad... Adoptar actitudes que favorecen la integración en el grupo, generosidad, bondad, humildad, Evitar actitudes como arrogancia y chulería.

7. Recuérdale que las personas somos animales sociables, necesitamos estar con otras personas, así que aun siendo difícil tiene casi un 100% de conseguirlo.

Con todo esto conseguiremos que nuestros hijos siempre encuentren con quien jugar en las vacaciones.