6 rasgos de la personalidad de los niños que permanecen cuando crecen

El ambiente en el que se desarrolla el niño será determinante en su carácter

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

"Este niño tiene madera de líder", "A mi hijo se le dan muy bien las relaciones sociales", "Madre mía, qué genio tiene este crío. Veremos qué pasa con los años". Desde que nuestros hijos son pequeños, los padres analizamos cualquier comportamiento para intentar averiguar cómo serán de mayores nuestros príncipes y princesas. Y no vamos mal encaminados, porque en la niñez se dan ciertos rasgos de personalidad de los niños que permanecen cuando crecen y llegan a la edad adulta. En algunos casos, estas características se hacen evidentes desde casi el nacimiento y no se van; en otros casos, tardan en aflorar pero llegan. ¿A qué rasgos nos referimos?

6 rasgos de personalidad de los niños con las que nacen 

personalidad de los niños

Desde que están en la tripita de mamá, hay algunos niños que ya apuntan maneras y se pueden intuir ciertos rasgos de su personalidad, aunque por lo general se podría decir que el carácter de cada niño es como un trozo de plastilina que, a través de las experiencias y las vivencias, va cogiendo forma.

En este desarrollo de la personalidad de cada uno, tiene mucho que ver el ambiente en el que crece el pequeño, tanto en casa como en el colegio, las amistades con las que se rodea, las aficiones que realiza... ¡Todo es importante para el crecimiento personal de cada uno!

Si te preocupan ciertos rasgos de personalidad de tu hijo (o incluso de ti mismo) porque crees que le pueden afectar negativamente en su futuro personal y profesional, todavía dispones de mucho tiempo por delante para cambiarlos o modificarlos, y es que para que te hagas una idea el ser humano llega al mundo con una hoja en blanco en la que va apuntando simbólicamente todas esas cosas que le acompañarán durante su recorrido por la vida. Algunos alcanzan la edad adulta y apenas han escrito nada, mientras que la mayor parte los descubren en edades tempranas y los plasman en este trocito de papel que conforma su personalidad.

A continuación, pasamos a enumerarte las características que pueden aparecer muy temprano en la vida de una persona y que permanecen con el paso de los años.

1. Sociabilidad
Si tu hijo tiene un montón de amigos y apenas tiene problemas para establecer una conversación con otro niño en el parque, ¡no te preocupes! Esta característica le vendrá muy bien en un futuro cuando sea mayor, porque le aportará muchísima confianza y seguridad en sí mismo. 

2. Liderazgo
Un líder, ¿nace o se hace? ¡Esta es la cuestión! Pero es fascinante observar cómo en un grupo de chavales y chavales cada uno va asumiendo su propio rol: está el líder, el empático, el organizador, el tímido... Los que se erigen como cabezas visibles suelen quererlo ser siempre, o lo que es lo mismo, se podría decir que esta característica de liderazgo permanece años tras años.

3. Humildad

rasgos personalidad niño

La humildad es uno de los valores más importantes para vivir en sociedad, ya que supone mantener una conducta de respeto a los demás y de continuo aprendizaje. El niño que desde su infancia es humilde es muy poco probable que de mayor sea una persona prepotente y autoritaria, pero lo que sí que puede ocurrir es que de adulto se vuelva un poco inseguro, porque son más propensos a asumir culpas suyas y de los demás (todo por no lastimar a nadie). Si te preocupa este aspecto, ¡puedes ofrecerle herramientas para trabajar la confianza en sí mismo (juegos, frases, cuentos...) que le ayuden a crecer y a formarse! 

4. Adaptabilidad
Parece que la capacidad para adaptarse a distintos tipos de situaciones nace en edades tempranas, así que chequea cómo se comporta tu pequeño al comienzo del curso, con sus nuevos compañeros o, por ejemplo, en la nueva extraescolar a la que le has apuntado. Los niños que son muy flexibles tienden a convertirse en adultos más felices y menos quejicas.

5. Impulsividad
Todos los niños son espontáneos e impulsivos, y es que forma parte del ADN de los más pequeños. Para algunos padres esta característica puede llegar a ser preocupante y lo ven como algo malo y negativo, pero están equivocados. Esta impulsividad se traduce en la época adulta en una capacidad para asumir retos constantes y para desarrollar y participar en un montón de actividades.

6. Introversión o extroversión
La tendencia de una persona hacia la introversión o extroversión surge también en la época infantil y hay que decir que no cambia con la edad. Se puede suavizar, equilibrar o mejorar, pero está ahí con nuestros hijos.

Ahora, cuando termines de leer este post y llegues a casa, observa con otros ojos el comportamiento de tu hijo y busca algunos de estos rasgos en su personalidad.