Problemas derivados de la falta de inteligencia emocional en los niños

Por qué es tan importante enseñar a los niños a manejar sus emociones

Estefanía Esteban

Dedicamos muchos esfuerzos a ayudar a nuestros hijos con los deberes, con las tareas del colegio. Les incentivamos para que saquen buenas notas y sean cada vez más y más inteligentes. Y sin embargo, muchas veces olvidamos fortalecer la otra inteligencia, la inteligencia emocional, tan importante como la académica. 

Descubre por qué es tan importante enseñar a los niños a manejar sus emociones. Hemos pedido consejos a Marga Santamaría, psicopedagoga y coaching educativa, y nos ha explicado qué problemas derivados de la falta de inteligencia emocional en los niños podemos encontrar. 

Los 4 problemas básicos derivados de la falta de inteligencia emocional en los niños

Problemas derivados de la falta de inteligencia emocional

Tan importante es ser capaz de resolver una complicada operación aritmética como ser capaz de manejar las emociones. La falta de inteligencia emocional tiene una repercusión directa sobre la conducta de los niños. ¿Sabes cómo? Estos son los problemas derivados de la falta de inteligencia emocional más comunes en los niños: 

  1. Rabietas. Los niños que no son capaces de manejar su ira y frustración, estallan en estridentes rabietas, prolongadas en el tiempo. Son niños que tienden a 'exigir' todo mediante pataletas y berrinches y que no son capaces de aceptar un 'No'. 
  2. Malas contestaciones. Cuando un niño no es capaz de manejar sus emociones, acuden de forma impulsiva a las contestaciones inadecuadas, en la mayoría de los casos acompañadas de una actitud agresiva y dominante.
  3. Desmotivación. Cuando un niño no controla sus emociones, pierde el interés y la motivación por aprender. En clase, son niños apáticos, o bien que prefieren 'llamar la atención' con su mala conducta, ya que no les interesa prestar atención en clase.  
  4. Dificultad en las relaciones sociales. Los niños con baja inteligencia emocional son también niños con problemas de habilidades sociales. Si no son capaces de manejar sus propias emociones ¿cómo van a ser capaces de manejar las emociones proyectadas hacia los demás? Por eso, una falta de inteligencia emocional puede derivar en niños agresivos con otros niños o por lo contrario, niños retraídos a los que les cuesta mucho relacionarse con los demás, integrarse en los grupos y ser aceptados.  

Habilidades de los niños con una buena inteligencia emocional

Si conseguimos que nuestro hijo sea capaz de manejar sus emociones, estaremos consiguiendo también par él todos estos logros: 

  1. Líderes positivos. Son capaces de liderar un grupo porque, al manejar bien las emociones, sabrán también resolver problemas y mostrar empatía por sus compañeros.
  2. Habilidades sociales. La capacidad de manejar las emociones aportan a los niños a su vez unas mayores habilidades sociales. 
  3. Personalidad afable. Los demás niños se sentirán atraídos por la personalidad de aquellos capaces de manejar bien las emociones, ya que suelen ser niños afables, tolerantes y solidarios con los demás. 
  4. Sin dificultad para relacionarse con los demás. Son niños a los que no les cuesta jugar con todos, integrase en el grupo, ofrecer propuestas y soluciones a los problemas. Por eso, no tienen ninguna dificultad en relacionarse con los demás niños.

Para mejorar todas estas habilidades en los niños y mejorar su inteligencia emocional, recuerda construir un ambiente de cercanía y escucha activa en casa, dejar que tu hijo participe, escucharle, trabajar las emociones mediante herramientas como los cuentos, las fábulas o las poesías... y sobre todo, enseñarle con tu propio ejemplo cuáles son las emociones básicas y cómo nos influyen a la hora de comportarnos de una u otra forma.