6 consejos para fortalecer la inteligencia emocional de los niños

Cómo enseñar a nuestros hijos a reconocer y manejar sus emociones

Estefanía Esteban

Miedo, tristeza, ira... son emociones básicas que mueven nuestros actos. Cuesta mucho manejarlas, y en determinadas ocasiones, nos sentimos dominados por ellas. Por eso, se dice que una persona tiene mucha inteligencia emocional cuando es capaz de controlar las emociones y revertir sus consecuencias negativas para usarlas en beneficio de nuestros intereses. 

Pero a manejar y controlar las emociones, se aprende. Podemos educar a nuestros hijos y hacer que sean emocionalmente fuertes. ¿Cómo? Descubre con estos 6 consejos cómo fortalecer la inteligencia emocional de los niños. Consejos que nos llegan de la mano de la psicopedagoga Marga Santamaría.

6 buenos consejos para fortalecer la inteligencia emocional de los niños

Consejos para fortalecer la inteligencia emocional de los niños

Apunta estos buenos consejos para desarrollar la inteligencia emocional de los niños, una herramienta básica que les ayudará en sus relaciones y habilidades sociales:

  1. Dar ejemplo. Los padres son referencia para sus hijos, así que ante todo, deben ser un buen ejemplo de una inteligencia emocional adecuada para sus hijos. ¿Cómo? Trabajando el autoconocimiento y teniendo una buena gestión de las emociones. Si gritamos a nuestros hijos o no mostramos, respeto, solidaridad o empatía, no podemos pedir a nuestros hijos que lo hagan. 
  2. Ayudarles a reconocer sus emociones. Debemos acompañar a los hijos en el reconocimiento de las emociones básicas, es decir, enseñarles a reconocer y aceptar las emociones. Solo así podremos enseñarles luego a gestionarlas. Es importante darle a sus emociones la importancia que merecen. De hecho, para nuestro hijo, que se rompa un juguete (aunque tenga muchos más) puede ser una razón de tristeza. Debemos entender su tristeza, aunque a nosotros nos parezca que no tiene tanta importancia.
  3. Enseñarles a nombrar las emociones. Al principio, los niños no saben que eso que sienten y les hace llorar es tristeza, o que aquello que les 'quema' por dentro es ira. Es nuestro deber darle nombre a cada una de las emociones básicas y ayudarles a nombrarlas y reconocerlas. Enfado, tristeza, alegría, asco... Para que aprendan a nombrar y reconocer todas estas emociones, también podemos usar las metáforas. Los niños aprenden y entienden muy bien las metáforas. Por ejemplo, cuando el niño está enfadado, puede decirnos que se siente como un 'globo a punto de estallar'. Deja que exprese sus emociones mediante las metáforas. 
  4. Trabajar con ellos la empatía. La empatía se puede trabajar mediante la reflexión. Para ello, debemos hacerles preguntas dirigidas a analizar las emociones de los demás
  5. Mantener una buena comunicación. Para conseguir una buena comunicación con nuestros hijos, podemos hacer preguntas sobre el día a día a nuestros hijos. Debemos conseguir un ambiente de confianza y que nuestro hijo se sienta seguro, para que pueda compartir sin miedo sus experiencias con nosotros.
  6. Enseñarle a escuchar. Debemos enseñar a nuestros hijos que es muy importante escuchar para entender lo que nos están diciendo. Se trata de una escucha activa, no pasiva. Es decir, callamos para escuchar y entender, para ponernos también en el lugar del otro.

Es muy importante, para desarrollar la inteligencia emocional de los niños,  conocer a nuestros hijos, y eso se consigue mediante una buena confianza. También debemos mantener una buena comunicación con los niños. Y también debemos mantener una buena colaboración entre el hogar y el colegio o escuela. Para ello, es esencial mantener entre ambas partes una comunicación fluida.