Dejar a los niños ir al baño durante las clases: ¿sí o no?

Qué hacer con los niños que quieren ir al baño durante el tiempo de clase

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

“Profesora, tengo sed ¿puedo ir al baño a beber agua?”…., “Profesora, me hago pis necesito ir al aseo ¿puedo ir?”, “profe, quiero ir baño…”

Y así hasta un sinfín de peticiones que los maestros podemos llegar a escuchar durante toda la jornada escolar, con motivo de las supuestas ganas que tienen los alumnos de ir al baño. 

Estas situaciones, consideradas normales y habituales por algunos docentes, en ocasiones pueden generar conflicto entre lo que solicita el alumno, entre lo que considera el docente y con la interpretación de la familia. Y ahí parte nuestro planteamiento, ¿debe el maestro dejar a los niños ir al baño durante el tiempo de clase?

¿Debe dejar el profesor a los niños ir al baño durante las clases? 

cuando el niño pide ir al baño durante las clases

¿Qué es lo adecuado que, como decentes, debemos hacer? Es complicado elaborar unas normas para ese tema que nos ocupa, por lo tanto, primero os invito a que hagáis una reflexión, una observación empática de las necesidades y características de esos niños y niñas. Ahora que algunos centros retoman su calendario escolar, es buen momento dedicar unas semanas a realizar esta observación, y en función de las características del grupo, aplicar unos criterios lógicos y respetuosos, ante todo.

- La edad de los alumnos nos dará datos importantes a nivel de madurez. Las características de una niña de 4 años no son las mismas que las de una niña de 11 años. E incluso debemos ser muy conscientes que no todos los niños tienen las mismas características, aunque tengan la misma edad.

- Puedo observar si son reales esas necesidades fisiológicas: quizá estemos ante un caso de incontinencia urinaria debido a una infección. Por lo tanto, la comunicación con la familia es fundamental.

- Es probable que el niño o la niña pueda necesitar “darse un paseo”. Quizá necesita moverse, airearse…

- En algunas ocasiones el aburrimiento del aula puede motivarle a ir al baño.

- Otras ocasiones de escape se pueden deber a que el alumno no se encuentra a gusto en clase.

Pero siempre debemos pensar que si solicitan ir al baño es porque hemos generado un ambiente de confianza, ambiente que, como docentes, no debemos permitir que se extralimite.

Hechas estas observaciones vs reflexiones, y generado un clima de confianza y respeto en el aula, podemos hablar con el grupo sobre este tema y ver qué proponen, escuchándoles de verdad para poder llegar a acuerdos comunes, siempre coherentes y lógicos. Seguro que hechos estos pasos ya tenemos casi todas las alternativas para este tema.

Además, os doy estas sugerencias:

- Es importante tener muy en cuenta la edad del grupo como característica de la que partir, pero no como característica única.

- En épocas de más calor podemos facilitar el que tengan una botella en clase y así evitamos paseos al baño.

- En algunas clases se organizan por turnos para ir al baño. Con unas pinzas y su nombre en cada una de ellas, se habilita un sitio visible en el aula y no más de 3 niños o niñas, es decir 3 pinzas, podrán estar puestas en el wáter.

- Si los alumnos y alumnas están realmente motivados en el aula, creedme que muchas veces se les olvida ir al baño.

- También podemos ofrecerles varios momentos de la jornada para ir baño, ya que no todos tienen la necesidad a la misma hora. 

Yo tuve la gran experiencia en una clase de niños y niñas de 8-9 años, de trabajar con el grupo este tema., desde la seguridad y el respeto mutuo. A la hora de ir al baño, yo confiaba plenamente en todos y cada uno, y no necesitaban pedirme permiso, así lo acordé con ellos, acuerdo que consensuamos de forma asamblearia; el niño o la niña que quería ir al baño sólo debía avisarme de que iba a ir: “Marga, te informo que voy al baño”. En ningún momento desconfié de ellos, es más, si alguno aprovechaba para “perder el tiempo”, es porque lo necesitaba y seguro que a su vuelta estaba más calmado y atento en clase.

Pero lo que de ninguna forma podemos consentirnos es que a un alumno se le escape el pis porque no le hemos dejado ir al baño, eso puede hacerle pasar mucha vergüenza y nosotros docentes, en casi todas las ocasiones lo podemos evitar. Confiemos en ellos y ellas haciéndoselo saber.