Los miedos de los niños en el colegio que más se repiten

Causas y señales que indican que tu hijo tiene algún tipo de miedo relacionado con la escuela

Jimena Ocampo Lozano

El miedo es una emoción básica que se da en todas las edades y etapas de desarrollo. Es adaptativo y va evolucionando con la edad, la madurez y las experiencias personales. Entre los terrores infantiles más comunes encontramos el miedo a la oscuridad, a los monstruos, a los ruidos, a los animales...

Pero, ¿qué ocurre con los miedos de los niños en el colegio? Se trata de una experiencia con la que van a tener que enfrentarse casi a diario. El papel de los adultos es importante a la hora de que los niños superen y manejen sus miedos.

Estos son los miedos de los niños en el colegio más comunes

Estos son los principales miedos de los niños en el colegio

Los niños pueden manifestar miedo ante diversas situaciones, aunque estas sean familiares y habituales como, por ejemplo, el colegio. Hay que estar atento a las reacciones y verbalizaciones de los niños a la hora de identificar si hay algo que altera el mundo emocional del niño, ya que cuando no se superan positivamente los terrores, y se intensifican, puedan derivar en ansiedad y fobias.

En el ámbito escolar los niños pueden manifestar miedo por diversas y variadas razones.

1. Miedo al fracaso escolar (a repetir curso, a suspender, a hacer mal tareas, a no saber contestar a las preguntas del profesor...)

2. Miedo social (a que se rían de ellos, a no tener amigos, a ser rechazado...) 

3. Al malestar físico

4. A los cambios escolares (de etapa, de centro...)

El miedo escolar es uno de los miedos que más puede condicionar el progreso académico y social de los niños.

Es normal que cuando inician la escolarización, o al inicio del curso escolar sobre todo cuando hay cambios de etapa o de centro, los niños tengan cierto temor. Sin embargo, si este miedo perdura y se intensifica, puede convertirse en una fobia o un miedo excesivo, que llega a limitar la vida escolar de los niños.

La importancia de encontrar la causa de los terrores

Hay miedos evidentes, como el miedo a los animales, a la oscuridad, etc... pero hay otros que no lo son tanto, y por eso hay que estar atentos a las señales de alerta que nos pueden indicar que algo no va bien. Entre estos signos, encontramos las regresiones, es decir, comportamientos y conductas que no corresponden con la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño; problemas de sueño, como pesadillas, despertares y miedos nocturnos; desmotivación y apatía; o impulsividad.

A la hora de afrontar el miedo escolar en los niños es importante intentar identificar la causa. Son varias las posibilidades.

- Niños con dificultades de aprendizaje, por ejemplo, tienen miedo en el aula a responder a  las preguntas del profesor, a hablar en clase, salir a la pizarra, o leer en voz alta.

- La propia inseguridad del niño también es una fuente de miedo en la escuela.

- Puede también que se haya dado algún episodio desagradable en el colegio, que aunque no sea importante para los adultos, es vital para el niño.

- Miedo a la separación de los adultos de referencia, etc.

Por lo tanto hay que investigar y analizar qué puede estar generando este miedo para poder intervenir sobre él. Dependiendo de la causa del miedo, la intervención será diferente.

Cómo ayudar a los niños a superar sus miedos en el colegio

A la hora de trabajar los miedos, es conveniente que los adultos analicemos cuáles son nuestras respuestas hacia esos temores.

En ocasiones los padres tendemos a quitar importancia a esas situaciones, creyendo que así ayudamos a los niños, o por el contrario nos angustiamos y preocupamos en exceso. Los adultos tenemos que dar seguridad a los niños, por lo que debemos actuar con calma y tranquilidad, pero ofreciendo confianza.

No debemos regañar al niño cuando manifieste su miedo. Podemos ayudarle animándole a que nos verbalice cómo se siente, y dándole posibles soluciones a la situación, es decir, un modelo que le ayude a superar esas situaciones que le dan miedo.

Podemos ayudarles también con técnicas de relajación, que le ayuden a rebajar la ansiedad en momentos clave.

En cualquier caso si estos miedos persisten y no se superan con el tiempo, será conveniente acudir a un profesional que ayude al niño, que nos oriente a los padres sobre cómo intervenir y que nos asesore sobre cómo trabajar con la escuela.