7 frases que nunca debes decirle a un niño con miedo

Si quieres ayudar a que tu hijo se enfrente a sus temores, nunca le digas estas frases

María Machado

El miedo es una emoción instintiva del ser humano. Es la reacción de nuestro cerebro ante lo que considera una amenaza que nos podría poner en peligro. Cuando sentimos miedo, nuestro cuerpo se pone alerta y se prepara para golpear o salir corriendo si hiciera falta. Por lo tanto, tener miedo es una cuestión de supervivencia.

Sin embargo, los terrores pueden convertirse en un problema si no se saben controlar. Si gestionar lo que tememos es una tarea complicada para los adultos, el esfuerzo es aún mayor para un niño con miedo. Es habitual que los pequeños de entre 3 y 6 años aún no sepan diferenciar entre lo real y lo imaginario, no comprenden muchas cosas que suceden a su alrededor, están aprendiendo a entender sus emociones... ¡Es normal que tengan miedo!

Nunca digas estas frases a un niño con miedo

Evita estas frases para los niños con miedo 

Es nuestra tarea como padres transmitirles tranquilidad y seguridad, por muy cansados que estemos de luchar contra los animales feroces que se esconden en el armario o de salir de caza de los monstruos que habitan debajo de la cama. Incluso en esos momentos en los que solo quieres reencontrarte con tu almohada, hay algunas frases que nunca debes decirle a un niño con miedo. ¡Ármate de paciencia!

Hay tantos miedos diferentes como niños: a la oscuridad, al agua, a las tormentas, a los animales... Pero, no importa cuál sea el temor de tu hijo, hay ciertas palabras que no debes usar cuando tu hijo tenga miedo. Estas son algunas de ellas.

1 "No tengas miedo"
Aunque tu principal meta sea precisamente esa, que tu hijo deje de tener miedo, no va a dejar de sentirse inseguro por mucho que se lo repitas una y otra vez (cada vez más enfadada, probablemente). Como te explicábamos, el miedo es una emoción natural de nuestra mente, por lo que hay que abordarla con normalidad. En lugar de esta frase, un niño con miedo se sentirá más reconfortado si le dices que es muy valiente.

2 "Tu miedo es una tontería"
Es posible que, efectivamente, la razón por la que tu pequeño tiene miedo sea una tontería (una chaqueta sobre la silla que ha adoptado una forma extraña o el terrorífico ruido que hace tu vecino de arriba al caminar). Sin embargo, quitarle importancia a lo que tu hijo siente le dará a entender que sus emociones son tontas y que, por tanto, debe reprimírselas. Por eso, hay que valorar en su justa medida los terrores infantiles y escuchar lo que tengan que decir ellos. Se sentirán muy comprendidos cuando les digas: "sí, es verdad que eso da mucho miedo".

3 "¿En serio te da miedo eso? ¿Eres un cobarde? ¿No te da vergüenza?"
Nunca ridiculices los miedos de tu hijo ni te rías de ellos porque se sentirá aún más inseguro. A nadie le gusta que se burlen de uno mismo, y menos cuando el motivo de ello es algo que le hace temblar, por eso, poco a poco tu hijo dejará de acudir a ti cuando tenga miedo.

4 "Tu cierra los ojos y vuélvete a dormir" (y te vas de su habitación)
Es verdad que, a veces, hay que dejar que los niños se enfrenten solos a sus miedos pero, sobre todo al principio, necesitan un poco de ayuda. En estos casos, hablar un rato con ellos les ayudará a dejar de pensar en aquello que les daba miedo. Que no se te olvide darle un buen abrazo, porque le ayudará a sentirse mejor, a relajarse y a liberar dopamina, una hormona relacionada con la motivación y el bienestar.

5 "Esa inyección no te va a doler nada"
Sabes que esa vacuna le va a doler, porque un pinchazo no le resulta agradable a nadie, pero no ganas nada diciéndole que no le van a hacer daño. Una mentira tras otra, dejará de confiar en tu palabra.

6 "Como sigas así me voy a enfadar"
"Se lo voy a decir a papá/mamá para que vea lo miedoso que eres". La amenazas no son la mejor manera para infundir valor a tu hijo, todo lo contrario. Una vez más, estas frases transmiten que el miedo es una emoción negativa de la que se debe avergonzar o, lo que es peor, que hace que tú te avergüences de él.

7 "¡Menuda niñita estás hecho!"
Es posible que alguna vez hayas oído a un padre enfado decirle a su hijo que parece un niña porque tiene miedo. ¿Desde cuando tener miedo es cosa de niñas?

Cómo ayudar a tu hijo a superar su miedo

Además de dejar de usar todas las frases anteriores, toma nota de los siguientes consejos para ayudar a que tu hijo se enfrente a sus miedos.

- Dile que tú vas a estar a su lado para ayudarle a superar su miedo, que le vas a proteger y que le vas a apoyar siempre. Pregúntale qué puedes hacer para que se sienta mejor y utiliza siempre un lenguaje positivo para reforzar su autoestima.

- Evita hablar de cosas que sepas que le van a dar miedo antes de tener que exponerse a ello. Por ejemplo, no le leas un cuento de un niño que se ahoga en el mar antes de ir a la piscina.

- Dile: "¿Cómo es el miedo? ¿Es alto o bajo? ¿De qué color es?". A veces resulta muy complicado saber qué es lo que está produciendo tanto miedo a los niños porque ni ellos mismos son capaces de explicarlo con palabras. Saber qué es lo que le están causando la inseguridad, te dará la clave para saber cómo debes ayudarle a superarlo. También le puedes pedir que te dibuje qué es lo que le da miedo. Al 'materializar' el miedo, dejará de ser un ente abstracto ante el que resulta muy complicado luchar.

- Ayuda a tu hijo a enfrentarse a las situaciones que le dan miedo, pero con cuidado. Exponerles de golpe y sin preparación puede hacer que sus miedos se intensifiquen aún más.