Claves para educar a los niños en el respeto

Cómo lograr que los niños valoren la importancia del respeto

Jimena Ocampo Lozano

La educación de los hijos no es una tarea fácil. Son muchos retos los que se nos presentan día a día, y uno de ellos es educarles en valores. Enseñarles el valor de la tolerancia, el compañerismo, la solidaridad o el respeto.

Cuando hablamos de educar a los niños en el respeto, nos referimos no solo en el respeto a padres, profesores y mayores, sino en el respeto a los demás en general, al respeto por el entorno en el que viven y por supuesto, en el respeto a sí mismos. El respeto y, los valores en general, es algo que se educa desde el mismo momento en que el niño llega al mundo.

Pautas para educar a los hijos en el respeto. Valores en la infancia

Cómo educar en el respeto

Dar ejemplo: Lo primero que tenemos que tener presente, es que para educar en el respeto, el ejemplo de los padres es fundamental. No podemos tratar de enseñar a nuestros hijos algo que nosotros mismos no hacemos. Los niños cuando son pequeños aprenden fundamentalmente por imitación. Si ven que sus padres actúan de una determinada manera, generalmente ellos se comportarán igual. Por ello si queremos que nuestros hijos sean personas respetuosas con el medio, con los demás y consigo mismos, tenemos que dar ejemplo. No gritar ni tratar de forma despectiva a las personas, aceptar y tolerar las diferencias de los demás, cuidar el medio que nos rodea, son la base para que los niños desarrollen un valor tan importante como es el respeto.

Tratar de forma respetuosa a los niños: Parece que a veces, por el hecho de ser niños, no solemos tener en cuenta sus opiniones o su forma de pensar, porque son niños. Pero es importante mostrarles que les escuchamos sobre aquello que les afecta, es decir, nos interesa lo que piensan, les escuchamos y respetamos lo que piensan, aunque no significa que lo compartamos. Es importante evitar actitudes despectivas respecto a sus gustos u opiniones, son niños y evidentemente habrá cosas que no sepan pero su opinión es suya y se ha formado sobre lo que ellos saben y conocen, así que es fundamental que mostremos siempre respeto hacia ellos si lo que queremos es que ellos aprendan a respetar a los demás.

De la misma forma, respetar sus emociones, sus reacciones sin reprimir lo que pueden sentir en un determinado momento. Respetar que si algo les molesta, si lloran, si se enfaden, o si se ofenden, puedan expresar libremente sus sentimientos y emociones.

Dar las gracias, pedir disculpas: También es un gesto de respeto hacia los demás pedir disculpas cuando nos hemos equivocado,  dar los buenos días, las gracias, saludar al llegar y despedirse al irse. Son normas básicas de convivencia que hay que practicar y enseñar a los más pequeños en el día a día.

No tolerar las faltas de respeto y educar en la empatía: Tan importante como dar ejemplo es corregir a los niños cuando veamos que tienen conductas que no respetan a los demás. Si se ríen de otro niño, si gritan o pegan, deberemos corregir, y tratar de enseñarles a ponerse en el lugar del otro. El otro no soy yo, pero es como yo, y lo que me puede doler a mí le puede doler a él. Es importante que aprendan a tratar a los demás como les gustaría que les trataran a ellos.

Respetarnos a nosotros mismos: Además de dar ejemplo en el respeto y tolerancia a los demás, en el cuidado del medio en el que vivimos, es importante que nos respetemos a nosotros mismos y no permitir faltas hacia nuestra persona, vengan de donde vengan. Es decir, querernos nosotros mismos, aceptarnos, valorarnos y sentir que merecemos el aprecio y el cariño de los otros.

El respeto es un valor fundamental no solo para nosotros como individuos sino para construir una sociedad más rica y valiosa. Partiendo de que todos somos diferentes, hay que educar en el respeto y tolerancia a los demás. Pero no podemos dejar de lado el educar en el respeto hacia el medio en el que vivimos, nuestro barrio, nuestra calle, nuestros bosques, y respeto también hacia los animales. Por lo que no sólo se trata de respetar a nuestros iguales sino sobre todo aquello que nos rodea.