Casos en los que es necesario realizar un parto instrumental

Se puede hacer por forceps, espátulas o vacuo

Amira Alkourdi Martínez

La tendencia actual es que el parto sea respetado al máximo, que discurra con normalidad y con la mínima intervención externa. No obstante, existen ciertas circunstancias donde el ginecólogo u obstetra debe intervenir activamente, cómo son los partos instrumentales. ¿En qué casos es los que es necesario realizar un parto instrumental? 

El momento del parto, el más temido y deseado por una mujer 

el momento del parto

El momento del parto es uno de los momentos en la vida reproductiva de la mujer más importantes y, a su vez, que genera más incertidumbre. En el caso de embarazadas primerizas, más si cabe. Posiblemente habrás escuchado alguna historia, con algún matiz negativo (lo bueno no solemos contarlo) de lo mal que fue el parto de aquella conocida o familiar con la que emplearon el vacuo o ventosa, o sobre la marca que quedó en el cuero cabelludo al emplear el fórceps hace ya bastante años.  

Espero con estas líneas poder ayudaros a comprender un poco más en qué consiste este tipo de procedimientos y cuándo se usan, esperando que, si os encontráis en una de estas situaciones, confiéis plenamente en el equipo médico que os asiste y tengáis claro que no tiene por qué quedar ningún tipo de secuela ni en la madre ni en el bebé. Y es que la amplia mayoría de partos discurren de forma natural controlada, pero aproximadamente el 15% requieren de la utilización de un instrumental.  

Cuándo está indicado el parto instrumental 

casos en los que se recomienda hacer un parto instrumental

Un parto pasa de natural y se convierte en instrumental en el momento el que se requiere de ayuda, por circunstancias maternas o fetales. Existen una serie de herramientas para conseguir que el bebé nazca adecuadamente y la mamá igualmente no se vea afectada, intentando garantizar que todo salga bien.  

Para decidir cuándo se necesita un parto instrumental, dándose circunstancias en las que tanto la madre y/o el bebé requieran de una actuación rápida como ayuda en la última fase del parto, han de darse una serie de circunstancias: membranas rotas, presentación cefálica del bebé muy descendida (encajado), niño en el plano correcto (nivel en el canal de parto), posición y orientación del bebé o estado de la dilatación de la mamá. 

Bajo estas premisas (y alguna más especializada) está indicado este tipo de partos cuando:

- El periodo expulsivo es exageradamente prolongado o cuando no se deba alargar estafase de tanto esfuerzo por algún problema de salud en la madre (podéis imaginar el porqué: problemas cardiacos, pulmonares, de retina, etc…).

- Exista sufrimiento fetal, haya problemas en la posición de descenso del bebé, etc. 

Qué instrumentos existen y cómo se emplean en este tipo de partos

Durante este tipo de partos se utilizan tres tipo de instrumentos que a continuación paso a explicarte: 

Vacuo
Es una pieza de metal o plástico, con forma de ventosa. Se aplica sobre la cabeza del bebé, generando (de manera manual o automática) un vacío, el cual ayuda a traccionar en su descenso al crio, sin hacerle ningún tipo de daño, y sin tocar el canal del parto. 

Forceps
Se trata de una herramienta que a simple vista es bastante más tosca y llamativa que la anterior. Consiste en dos hojas habitualmente de metal, articuladas, que en ciertas situaciones de premura es muy útil para descender el bebé cuando las circunstancias así lo requieren y permiten. A diferencia del vacuo, el fórceps se aplica sobre la cabeza del pequeño, pero además pasa a través del canal del parto, por lo que es posible realizar el movimiento rotatorio del niño así como su extracción. 

Espátulas
Son similares a las anteriores, pero sin la articulación. Su acción es por pulsión (impulso) en lugar de tracción. Ayudan a la ampliación del canal del parto y a que nazca el bebé, en su fase última de salida.   

Parto natural versus parto instrumental   

parto instrumental parto natural

Como es de suponer, en el parto natural los posibles riesgos son inferiores que en el instrumental, y por tanto, la mejor elección en condiciones normales. La tasa de complicaciones en partos instrumentales es mayor, pero siempre asumible si son bien ejecutados y, por supuesto, en las indicaciones correctas.

A lo largo de la historia su empleo ha ido siendo progresivamente más restrictivo (a las condiciones indicadas), por lo que hace unas décadas su uso era bastante más frecuente que en la actualidad. Su aplicación, recalco, es siempre bajo las premisas indicadas anteriormente y nos ayuda a solventar y revertir los problemas que se hayan podido producir o pudieran desencadenarse del parto.  

En definitiva, su finalidad es finalizar el parto de manera rápida, totalmente óptima tanto para la madre como el bebé, salvaguardando al máximo los estados de salud de ambos.