Baby Shark es el nuevo horror viral de los padres que los niños adoran

Cuando las canciones infantiles que escuchan tus hijos se convierten en una pesadilla

María Machado

"Baby Shark, doo, doo, doo, doo, doo, doo". Si al leer estas palabras no has podido evitar tararearlas en tu cabeza, te dedicamos las siguientes líneas. No te preocupes, no estás solo. No eres el único padre o madre del mundo que detesta la nueva canción infantil que se ha puesto de moda entre los más pequeños. 

Efectivamente, nos referimos a 'Baby Shark', que se ha convertido en el nuevo horror viral de los padres que, a pesar de todo, los niños adoran. Pero, ¿por qué? ¿Qué hay detrás de esta popular canción infantil que la ha convertido en tan adictiva para los hijos y tan repudiada para los padres?

De dónde ha salido Baby Shark, el terror viral que los niños aman

Seguro que has oído Baby Shark: canciones infantiles virales

"Baby Shark" habla sobre un familia de tiburones (con abuelos incluidos) que sale a cazar. Su estribillo sencillo y su melodía repetitiva hacen que los niños quieren escuchar esta canción en el coche y en casa, la cantan cuando andan por la calle, la bailan en el parque… Y no puede resultar más cansina. 

Aunque estemos viviendo ahora mismo su boom, no es una canción nueva; es posible que la conozcas de campamentos o escuelas infantiles. Ni siquiera es novedoso el vídeo de Youtube que se ha hecho famoso. Sin embargo, es muy complicado establecer cuál ha sido la mecha que ha prendido tan fuerte como para que llegue a viralizarse tanto. Incluso, se han hecho decenas de versiones de la canción en distintos estilos e idiomas. El vídeo original cuenta con unos 2 mil millones de visualizaciones… ¡y subiendo!

Llegados a este punto nos preguntamos una y otra vez: ¿cómo es posible que una canción sobre unos tiburones haya conseguido dar la vuelta al mundo con tanta rapidez? Hay varios elementos que han hecho de este vídeo todo un éxito. 

En primer lugar, es imposible no engancharse a la melodía al escucharla por primera vez. Es sencilla, repetitiva y hasta los padres con menos dotes musicales se la pueden cantar a sus hijos. Pero parte del triunfo se debe también a la coreografía, muy simple (apta para niños muy pequeños y padres muy torpes) y descriptiva con aquello de lo que habla la canción.  

El hecho de que haya karaoke para que podamos entenderla, las caras tan divertidas y expresivas de los niños del vídeo, los colores brillantes de la familia de tiburones, las voces graciosas que cantan el estribillo… Todo ello hace que nuestros hijos quieran escuchar una y otra vez esta canción y que nosotros acabemos desquiciados con tanto ‘doo, doo, doo…’.

Los beneficios de las canciones infantiles para los niños

A pesar de que estemos un poco cansados del Baby Shark, aguantamos escucharla una y otra vez porque somos conscientes de que hace felices a nuestros niños. Y, además, es bien sabido que la música tiene muchos beneficios para los pequeños.

1. La música es felicidad
Que la música afecta a nuestro estado emocional no es nada nuevo. Muchas veces, solo necesitamos escuchar una canción alegre para sentirnos más contentos. De la misma manera, las canciones infantiles animan a nuestros hijos y permiten que los padres pasemos momentos muy divertidos a su lado. 

Pero, además, la música sube la autoestima de los niños, les hace más sensibles y, en muchas ocasiones, les relaja.

2. Mejora la fluidez al hablar
Cantar puede ayudar a los niños a mejorar la fluidez al hablar. Al tener que adaptarse al ritmo más rápido y más lento de la canción, los niños tienen que esforzarse para decir la letra (aunque sea solo un ‘doo, doo, doo’).

3. Les permiten practicar idiomas
Las canciones en otras lenguas son la excusa perfecta para que los niños practiquen idiomas. Aunque 'Baby Shark' nos resulte terrorífica, hay que admitir que está enseñando a nuestros hijos vocabulario relacionado con la familia (madre, padre, abuela, abuelo…) 

4. Ayudan a recordar ciertos conocimientos
Más allá de los idiomas, las canciones infantiles son muy útiles para que los niños fijen en la memoria otro tipo de conocimientos. Es el caso, por ejemplo, de la tabla de multiplicar, los números, los colores, los días de la semana… Utilizar una melodía simple para ayudar a nuestros hijos a memorizar estos conceptos puede resultar muy útil.

5. Le ayudan a controlar su cuerpo
Los niños más pequeños aún están desarrollando su capacidad para controlar su cuerpo y sus movimientos. Las canciones que incorporan gestos o pasos de baile sencillos son buenas herramientas para que los niños mejoren su coordinación. 

6. Desarrollan el oído musical
Cuando los niños repiten una y otra vez la misma melodía, están practicando su oído musical, su entonación y su ritmo.