¿Qué le doy de comer a mi hijo cuando el pediatra indica dieta blanda?
Te enseñamos a elaborar recetas fáciles de dieta blanda y suave para los niños cuando enferman
- Dieta blanda para niños que presentan diarrea, vómitos o malestar
- ¿Cómo ofrecer la dieta blanda a los niños enfermos de forma correcta?
- 4 recetas sencillas y muy fáciles de hacer de dieta blanda para niños
- Receta de limonada alcalina para los niños cuando se sienten mal
¿Qué le doy de comer a mi hijo cuando el pediatra indica dieta blanda?, sin duda esta es una pregunta que todos los padres se hacen. Los alimentos suaves pueden ayudarle si tiene diarrea, vómitos o malestar de estómago. Aquí, qué ofrecer, qué evitar y cuándo volver poco a poco a su alimentación normal con algunas recetas fáciles de dieta blanda para niños y bebés enfermos.
Dieta blanda para niños que presentan diarrea, vómitos o malestar

Cuando estamos enfermos se nos quitan las ganas de comer, y si esto ocurre con los adultos, aún es más marcado con los niños. Las afecciones del estómago, como la gastroenteritis o la diarrea, pueden dejar a los niños débiles y sin hambre. En estos casos, lo mejor es seguir varias etapas para reintroducir los alimentos en su dieta, siguiendo los consejos del pediatra y sin forzar al niño.
Justamente si el pediatra recomendó la dieta blanda a tu hijo, es normal que te preguntes: '¿Qué le doy de comer a mi hijo cuando está malo?', porque la dieta blanda no significa ofrecer solamente papillas, sino elegir alimentos suaves, fáciles de digerir y preparados de forma sencilla, adaptados a su edad y parecidos a los alimentos que ya toma por lo regular y a las indicaciones médicas.
¿En qué casos puede el pediatra recomendar dieta blanda? Como ya hemos dicho, usualmente se recomienda esta dieta cuando el niño presenta gastroenteritis, diarrea, vómitos, dolor de barriga, inapetencia, está en recuperación tras un proceso digestivo importante, haber pasado por una cirugía recientemente o después de llevar varios días comiendo poco.
El objetivo de la dieta blanda es proteger al estómago porque está sensible, así como evitar comidas pesadas para ayudar a que el pequeño recupere energía sin aumentar las molestias que de por sí tiene en el estómago. En bebés menores de un año, lo mejor es tener especial cuidado con ellos y consultar siempre al médico antes de introducir alimentos nuevos por primera vez.
¿Cómo ofrecer la dieta blanda a los niños enfermos de forma correcta?

Tras haber pasado unas horas ayunando se comienza por incorporar líquidos con algunos añadidos para hidratarse, como zumos o limonada alcalina, ya que ante la diarrea o vómitos, lo más importante es evitar la deshidratación. Quizá el pediatra pueda recomendar suero de rehidratación oral en pequeñas cantidades y con cierta frecuencia. Eso sí, no ofrezcas refrescos o bebidas deportivas.
Después se pueden tomar caldos, purés y sopas de pescado o arroz. Y finalmente volveremos a introducir poco a a poco los alimentos sólidos, como el pescado a la plancha o una tortilla blandita. Opta por patata, zanahoria, manzana cocida o rallada, plátano maduro, pollo o pavo cocido, pan tostado, caldos y yogur natural. Así conseguiremos que el niño recupere las fuerzas sin crear malestar.
Los alimentos son de sabor delicado y, además, hay que tener en cuenta la forma de prepararlos. Los alimentos cocidos o a la plancha serán más fáciles de digerir, y hay que evitar las especias, el exceso de aceite, el picante o los sabores fuertes. También hay que evitar los fritos, embutidos, bollería, chucherías, chocolate, salsas y comidas muy grasas o alimentos muy pesados.
En ciertos casos, si hay diarrea intensa, el pediatra puede indicar limitar temporalmente los lácteos, aunque la lactancia materna sí se mantiene, salvo indicación médica. ¿Cuándo volver a la dieta normal? Cuando el niño deja de vomitar, tiene menos diarrea, recupera el apetito y tolera los alimentos suaves. No hace falta alargar la dieta blanda: empieza por ofrecer raciones pequeñas.
4 recetas sencillas y muy fáciles de hacer de dieta blanda para niños

Cuando un niño está enfermo o delicado del estómago, hay que ofrecerle comidas suaves, que sean fáciles de digerir y que no tengan sabores fuertes. Estas recetas de dieta blanda son simples, rápidas e ideales para ayudar a tu hijo a recuperar poco a poco su apetito. Sigue siempre las indicaciones del pediatra.
1. Arroz suave con zanahoria
Usa 2 cucharadas de arroz, 1 zanahoria pequeña, agua y una cucharadita de aceite de oliva. Lava y pela la zanahoria, córtala y cuécela; aparte cuece el arroz hasta que quede muy tierno. Puedes dejarlo caldoso o triturarlo un poco más si el niño prefiere una textura más suave. Cuando tolere mejor la comida, añade un poco de pollo cocido desmenuzado en poca cantidad y sin especias.
2. Puré de patata y pollo
A una patata mediana, agrega un trocito de pechuga de pollo, agua o caldo casero suave y una cucharadita de aceite de oliva. Espera hasta que ambos ingredientes estén bien blanditos. Después, aplasta con un tenedor para conseguir una textura fácil de comer. Este puré aporta energía y proteína sin ser pesado. Recuerda no añadir mantequilla, nata, salsas o condimentos fuertes.
3. Calabacín con pescado
Utiliza medio calabacín, un filete pequeño de pescado blanco sin espinas, agua y aceite de oliva. Cuece el calabacín por separado y coloca el pescado al vapor. Después, desmenuza el pescado y mézclalo con el calabacín. Es una opción para cuando el niño tolera algo más que arroz. Revisa que no haya espinas y evita añadir limón, salsas u otras especias si el estómago sigue delicado.
4. Manzana cocida con plátano maduro
Vas a ocupar una manzana y medio plátano maduro. Pela la manzana, córtala en trozos y cuécela con poca agua ablandar. Después, aplástala con el plátano maduro hasta formar una compota suave. Ofrécela a tu hijo como merienda o postre cuando te pida algo dulce, pero necesita alimentos fáciles de digerir. Al puré no hace falta añadirle azúcar o miel, menos si es para bebés pequeños.
Receta de limonada alcalina para los niños cuando se sienten mal

La limonada alcalina es una bebida que se usa para rehidratar de forma efectiva a los niños y adultos en caso de diarrea o deshidratación. Posee todos los nutrientes necesarios para hidratarlos, ya que es un tipo de suero y aunque esta receta casera ha sido utilizada tradicionalmente, lo más seguro en bebés y niños pequeños es consultar siempre con el pediatra.
Para ellos se debe usar suero de rehidratación oral preparado, con las cantidades exactas de sales y glucosa. A pesar de que las mezclas caseras pueden quedar demasiado concentradas o demasiado diluidas si no se miden los ingredientes, te enseñamos a hacer un suero alcalino casero. Posee potasio y glucosa, que ayudarán a que el niño se recupere más rápidamente.
Ingredientes para la limonada alcalina
- 1 litro de agua hervida
- Zumo de 2 o 3 limones
- Media cucharadita de bicarbonato
- Media cucharadita de sal
- 2 o 3 cucharadas de azúcar
Para elaborar la limonada alcalina solo necesitas mezclar bien todos los ingredientes y dar de beber al niño a sorbos pequeños, algunas veces en el día. Consulta al pediatra si tu hijo rechaza líquidos, vomita todo lo que toma, está decaído, tiene signos de deshidratación, fiebre alta, diarrea persistente o si es un bebé pequeño. En estos casos, la dieta blanda no sustituye la valoración médica.
Puedes leer más artículos similares a ¿Qué le doy de comer a mi hijo cuando el pediatra indica dieta blanda?, en la categoría de Dietas y menús infantiles en Guiainfantil.com.
Publicado:
Actualizado: