Cuando los parques de bolas ponen en peligro la salud de los niños

Los riesgos que puede suponer para los niños el jugar en parques de bolas

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

Como viene siendo tradición en la clase de mi hija mayor, cada cumpleaños al que nos convocan se celebra en un parque de bolas. Hasta hoy, para mí era una opción más o menos aceptable para congregar a tantas 'ferias' deseosas de soltar toda su adrenalina, pero mi visión ha cambiado sustancialmente tras leer un estudio que afirma que los parques de bolas para niños son un peligro para su salud.

El peligro de los parques de bola para la salud de los niños

peligros parques de bolas

Los padres con niños en edad de guardería nos quejamos de que nuestros hijos se pasan un día sí y otro también en casa. Y es que en las escuelas infantiles los niños comparten todo (chupetes, vasos, juguetes) y cogen, por lo tanto, infecciones, a pesar de que en los centros se extremen las medidas de higiene.

Algo peor (mucho peor), ocurre en los parques de bolas: un nido de bacterias, según un estudio de la Universidad de North Georgia. Y quizás esa es la razón por las que las primeras veces que mi hija mayor regresaba de una tarde en un parque de bolas, ¡pasamos la noche en vela con fiebre y vómitos y, al día siguiente, en la consulta de nuestra pediatra!

En dicha investigación y, tras analizar entre 9 y 15 pelotas de distintos parques de bolas, se encontró que estas estaban contaminadas con suciedad visible, vómitos, orina o heces, lo que generó (y genera) un ambiente y una atmósfera de contaminación. Según el estudio, las clínicas pueden pasar días o incluso semanas hasta limpiarlo en profundidad, lo que permite que los microorganismos se acumulen y crezcan a niveles capaces de causar infecciones en los niños y enfermarlos.

Los investigadores identificaron hasta ¡¡¡31 especies bacterianas y una especie de levadura!!! Algunas de estas bacterias incluyen:

- Enterococcus faecalis, que puede causar endocarditis, septicemia, infección del tracto urinario y meningitis.

- Staphylococcus hominis, una causa de infecciones del torrente sanguíneo y se informa como una causa de sepsis en una unidad de cuidados intensivos neonatales.

- Streptococcus oralis, conocido por causar endocarditis, síndrome de dificultad respiratoria en adultos y shock estreptocócico.

¿Qué hacer para evitarlo? Reforzar la limpieza de estas piscinas de bolas por la salud de los más pequeños, pero también por la de los propios trabajadores y monitores del centro.

Alternativas de ocio a los parques de bolas

alternativas de ocio para los parques de bola

Si es que es cierto que los parques de bolas son una alternativa de ocio muy socorrida para los padres. En invierno, porque se trata de un lugar cerrado, calentito y donde los niños pueden desfogarse, y en verano, porque tiene aire acondicionado y se convierte en un perfecto antídoto para combatir las altas temperaturas.

Todos sabemos esto, pero por favor, no nos encasillemos en los parques de bolas como la única propuesta lúdica para nuestros hijos y, como padres, busquemos más oportunidades. ¿Te faltan ideas? ¡Aquí van unas cuántas!

1. Rutas por la naturaleza
Salir al campo hace que tanto niños como mayores liberemos estrés, por eso desde Guiainfantil.com te animamos a que dejes de lado la tecnología y el sendentarismo y comiences a realizar rutas con los niños. ¡No se te olvide ir bien equipados y meter en la mochila algo de comida y agua!

2. Escape room casero
Y para los días en el que el tiempo no acompañe, transformemos los pasillos y las distintas habitaciones de nuestra casa en un juego de pistas. Obtendrás grandes beneficios para todos, ya que a través del escape room se fomenta el trabajo en equipo, se potencia el razonamiento lógico y se ayuda a mejorar la comunicación...

3. Taller de cocina
A través de la cocina no solo podemos pasar un rato divertido en familia, también podemos enseñarles e inculcarles a los niños hábitos saludables que les ayudarán a tener un vida más feliz.

4. Juegos de mesa
Desde las cartas, pasando por el parchís o el ajedrez hasta aquellos menos clásicos como el Monopoly o el Party. Y es que entre los juegos de mesa tienes una gran variedad para elegir: de estrategia, de azar, de concentración, educativos...

5. Visita a los parques de la ciudad
Columpios, toboganes, balancines... ¿Quién no ha crecido jugando en un parque? Echa en el coche el cubo y la pala y busca un parque con amplias zonas verdes y distintas atracciones. ¡Volverás a tu infancia!

6. Descubriendo los museos
¿Y si acercamos a los niños a la cultura? Echa un vistazo a la programación de los museos de tu ciudad y busca una exposición que esté adaptada a su edad. El museo se convertirá un lugar novedoso para ellos y estarán entusiasmados. ¡Allí despertarán un montón de sensaciones: tocar, oler, observar...!

7. Tarde en la biblioteca
En la biblioteca el niño podrá no solo descubrir la cantidad de libros que hay a su alcance, sino que, además, puede asistir a algún taller o cuentacuentos. Será una manera de potenciar y desarrollar su imaginación y creatividad.

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