7 mitos sobre el TDAH de los niños que tenemos que desmontar ya

Hablamos sobre algunas extendidas falsas creencias del Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad

Jimena Ocampo Lozano

Muchos niños con Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad sufren no solo las consecuencias del trastorno en su día a día, sino que también padecen por el desconocimiento que aún hoy en día está presente sobre el trastorno. Es esta ignorancia la que hace que se haya construido distintos mitos sobre el TDAH que hay que desmontar cuanto antes por el bien de los niños.

No es fácil ser un niño con TDAH o TDA, ya que son muchos los que parecen no conseguir entender cómo se sienten. Es nuestra obligación como adultos empezar a desterrar algunas de las falsas creencias que hacen que el TDAH sea un trastorno aún desconocido.

Mitos del TDAH de los que hay que olvidarse

Estos son los mitos sobre el TDAH de los niños

El TDAH tiene importantes consecuencias y repercusiones en el desarrollo de los niños, por lo que es muy importante que las personas que se relacionan con niños con TDAH (ya sean educadores, familias, profesores o entrenadores) conozcan cómo es el trastorno y cómo afecta a sus vidas. Y es que este trastorno influye en todas las áreas del desarrollo de los niños, no sólo académico, sino también afectivo y emocional. Afecta a la autoestima, el autoconcepto, a sus relaciones sociales, etc. por lo que hay que desterrar mitos, para asegurarnos de dar la mejor atención a estos niños.

Algunos de estas falsas creencias son:

1. El niño con TDAH se comporta mal porque quiere, porque no quiere respetar las normas.

Aunque es cierto que el TDAH puede darse junto a otros trastornos de la conducta, el niño con TDAH no tiene por qué tener un trastorno de conducta. Ocurre que le cuesta mucho más planificar la conducta y tiende a actuar de forma impulsiva. Por eso es fundamental el trabajo individualizado y experto que ayude al niño con TDAH a mejorar sus conductas impulsivas.

Es fundamental que las personas que trabajen y convivan con niños con TDAH, especialmente en la escuela y en el hogar, conozcan todos los detalles del trastorno y cómo afecta a la vida de los niños que lo presenten, para que trabajen y se relacionen con ellos de manera adecuada. El desconocimiento sobre el trastorno es en muchas ocasiones lo que desencadena problemas en la conducta del niño. Pensar que se porta mal porque quiere, es una idea que hay que desechar por completo.

2. El TDAH se hace, no se nace. Los niños con TDAH son niños sin normas ni límites en el hogar.

En ocasiones se piensa que la mayoría de los niños con TDAH en realidad son niños sin normas ni límites en el hogar. Es totalmente falso. El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que puede afectar al establecimiento de normas y límites en el hogar. Por tanto, no tiene nada que ver con padres excesivamente permisivos que dejan a los niños hacer lo que quieren.

Puede que los factores familiares y sociales agraven los problemas, pero para nada son causa del TDAH.

3. La medicación del TDAH deja a los niños "atontados", les cambia

En muchas ocasiones la medicación no es necesaria, pero cuando sí lo es, no afecta para nada a la personalidad del niño, sigue siendo el mismo pero tiene más facilidad para centrarse en determinadas tareas, como el estudio o las clases. El tratamiento médico no debe darse solo, sino en combinación con el  psicoeducativo, las adecuaciones escolares y el asesoramiento a familias.

Falsas creencias sobre el trastorno por déficit de atención

4. Una vez medicado, el niño no necesita otro tipo de tratamientos/apoyos/adaptaciones

La medicación ayuda, pero no es la solución al problema, es decir, no cura el TDAH, por lo tanto un niño con TDAH que tome medicación, sigue siendo un niño con TDAH que necesita las mismas adaptaciones y apoyos en el aula.

5. No atiende ni hace caso porque no quiere, porque para sus juegos y lo que le gusta sí que se centra.

El niño con TDAH no atiende porque su cerebro tiene dificultades para centrarse en el estímulo importante.  No sabe a qué tiene que atender, por lo que es necesario ayudarle a centrarse en lo importante. Por otro lado su capacidad de atención sostenida es deficiente, por lo que se cansa y desconecta pronto.

Sin embargo, es posible que cuando ve la tele, juega a sus videojuegos o sus juegos favoritos, preste total atención. Y es que el factor motivacional es fundamental. Si el juego le motiva  y el estímulo es llamativo, es mucho más fácil para ellos centrar la atención, aunque igualmente pueden cansarse y dejarlo.

6. Puede ver una película entera, así que no tiene TDAH

Esta falsa creencia está relacionada con la anterior. Suele decirse que si es capaz de ver una película entera, no  tiene TDAH, lo cual es otro mito, ya que es más fácil centrarse en un estímulo cuando no hay otras distracciones.

7. El TDAH se cura

El TDAH tiene origen neurobiológico, y no, no se cura. El niño TDAH será un adulto TDAH. Lo que ocurre es que el adulto dispone de herramientas y recursos para afrontar las "consecuencias" que este trastorno tiene en su día a día, digamos que han aprendido a convivir con él. Pero no se cura, SE TRATA.