Ejercicios de labios para mejorar la pronunciación de los niños

Cómo mejorar la pronunciación de los niños con ejercicios de labios

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Cuando los niños empiezan a hablar aparece esa graciosa “lengua de trapo” que a todos nos encanta.

Esa mala pronunciación, que confunde las S con las Z y las C, o se come letras de las palabras, es muy común durante los primeros años de aprendizaje del habla, pero a medida que el niño va avanzando en su lenguaje debería ir mejorando esa pronunciación poco a poco.

Cuando al niño le cuesta pronunciar ciertas sílabas o letras, e incluso, en los casos de deglución atípica, podemos enseñar al niño a hacer unos ejercicios de labios para solucionar esa mala pronunciación.

Ejercicios de labios para mejorar la pronunciación de los niños

Ejercicios de labios para niños

Existen problemas del habla que pueden ser solucionados con unos cuantos ejercicios en casa. Son aquellas complicaciones en las que el niño debe fortalecer algunos músculos relacionados con el habla como es el caso de los labios o la lengua.

Respirar por la boca, la deglución atípica, o la mala pronunciación de algunas letras son algunos de estos problemas que, en algunos casos, tienen una fácil solución haciendo unos determinados ejercicios de forma constante.

Es recomendable hacer una mezcla de ejercicios de respiración costo-diafragmática, ejercicios de masticación, ejercicios de lengua, o ejercicios con los labios. En este caso te vamos a enseñar cuáles son los ejercicios de labios que puedes hacer con los niños, que además de mejorar el habla, harás que pasen un momento muy divertido.

Ejercicios de labios:

1- Poner “morro”. Fruncir los labios durante 10 segundos.

2- Morro-sonrisa alternativamente.

3- Poner "morro" y en esa posición mover los labios de derecha a izquierda.

4- Poner “morro” y en esa posición abrir y cerrar los labios.

5- Dar besos cortos y largos.

6- Estira los labios con tus meñiques y luego haz fuerza con los labios para intentar cerrarlos.

7- Sostener un botón (atado a un hilo que quedará fuera de la boca) con los labios (nunca con los dientes) y tira del hilo hacia fuera sin dejar que el botón se caiga.

8- Introducir los dedos índice y corazón abiertos en la comisura derecha y apretar los labios para intentar juntas los dedos. Repetir el ejercicio en la comisura izquierda.

9- Sujetar un bolígrafo entre la nariz y los labios. Se pueden añadir pesos laterales, como bolas de plastilina.

10- Inflar las mejillas y mantener esta posición durante 10 segundos. Mantener la respiración por la nariz.

Si el niño hace estos ejercicios cada día durante 5 minutos, poco a poco, adquirirá mucho más destreza a la hora de pronunciar ciertas palabras.