Los mejores vasos para que el niño empiece a beber solo

Se recomienda que el niño deje el biberón para beber solo en vaso a partir de los 15 meses

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

Retirar el biberón a un niño para que empiece a beber solo en vaso es uno de los grandes retos a los que se enfrentan muchos padres. Se recomienda hacerlo entre primer y el segundo año de vida, en concreto, a partir de los 15 meses aproximadamente, porque de lo contrario le puede provocar caries, problemas de anemia e, incluso, malformaciones dentales,

Tipos de vasos para que el niño empiece a beber solo

niños empiecen a beber en vaso

Ante esta nueva etapa, muchas familias nos pregunten "¿Qué tipo vaso es el mejor para que nuestros hijos empiecen a beber solos en vaso?". Cierto es que existe una amplia gama de vasos infantiles en el mercado, pero la razón también es la amplia variedad de situaciones, condiciones, edades y habilidades de los más pequeños de la casa.

Podemos encontrar distintas opciones de vasos, algunos de los más típicos, como el de cristal o de plástico, a el de la pajita incorporada, el de tetina o antiderrame. Cada uno de ellos presenta características distintas a nivel oral, concretamente en labios y lengua.

Del mismo modo que es importante escoger una buena cuchara por su implicación directa en la lengua, también lo será escoger un buen vaso por su implicación en labios, pero también a nivel lengua. No solo se trata de escoger vasos atractivos, cómodos y según las preferencias del niño, la intención de este artículo es poder facilitaros un breve resumen con algunas de las propiedades más importantes que acompañan a cada uno de los cuatro vasos más típicos del mercado:

Vaso de plástico o de cristal
La desventaja del vaso de cristal es su peso y su facilidad para romperse en contraposición con el vaso de plástico, ligero y fácil de manipular. Por ello es ampliamente utilizado en comedores escolares y guarderías. A nivel de labios y lengua, no existe ninguna otra diferencia entre ellos. El uso de cualquiera de los dos significaría un buen control maduro de labios y lengua, ya que el líquido se decanta a gran volumen.

Vaso con tetina
Guarda similitud con el biberón y su tetina, siendo fácil su introducción. Hay tetinas blandas, que requieren de succión, pero la succión conforme se va madurando, es conveniente evitarla. Existen también tetinas más rígidas, que solo requieren de inclinación, algo que es una ventaja importante para controlar el volumen.

Vaso antiderrame 
La mayoría de ellos suelen ser de plástico, por lo tanto, difíciles de romper. Además, es una excelente opción para evitar que se caiga el líquido. Por último, destacar que con el antiderrame se hace un importante trabajo a nivel de labios para conseguir beber, ya que tiene que hacer una fuerte presión para conseguir que la primera capa se abra y deje pasar el líquido. 

Vaso con pajita incorporada o añadida
La pajita es una ventaja importante para controlar el volumen, pero conforme el niño va madurando, es conveniente retirársela. Las pajitas rígidas de plástico y largas pueden ser útiles para trabajar las mejillas o los buccinadores, en caso de bajo tono o hipotonía.