Cómo tratar la obesidad infantil - Hábitos saludables para los niños

Consejos para reducir el riesgo y las consecuencias de la obesidad en los niños

Lucía Bultó
Lucía Bultó Nutricionista y dietista

La obesidad infantil se ha convertido en uno de los mayores problemas de nuestra sociedad y es que cada vez son más los niños que presentan cuadros de sobrepeso y obesidad. Como padres, nuestra obligación es conocer las causas que pueden llevar a nuestros hijos a padecer obesidad y actuar, desde edades muy tempranas, para prevenirla. Además, también hay una serie de hábitos que nos ayudarán a tratarla en caso de que nuestro hijo ya haya sido diagnosticado con ella.

¿Qué podemos hacer para tratar la obesidad infantil?

Tratar la obesidad infantil con hábitos saludables

Ante el diagnóstico de obesidad de nuestros hijos, los padres debemos empezar a trabajar junto al pediatra para tratar este problema y minimizar sus consecuencias. La obesidad es una enfermedad grave, aunque tratable. A menudo, basta con hacer ciertos cambios en los hábitos de nuestros hijos para que estos puedan recuperar, en la mayoría de los casos, su peso ideal.

La alimentación es el primer eslabón a la hora de prevenir y tratar la obesidad infantil. No se recomienda poner el niño a dieta al primer momento, pues puede propiciar ciertos problemas psicológicos como la depresión o la ansiedad. Por ello, el primer paso es corregir los malos hábitos alimentarios en el seno de la familia. Y, los padres debemos ser los primeros como modelos que somos para nuestros hijos.

Por ello, a continuación te damos algunas claves sobre cómo ofrecer una alimentación saludable a los niños así como hablamos de la importancia de que hagan actividad física para acabar con la obesidad.

Qué alimentos necesitan los niños obesos en su dieta

Hábitos alimenticios ante la obesidad de los niños

Conseguir una alimentación sana para nuestros hijos significa ofrecerles las cantidades adecuadas de alimentos. Las proporciones por grupos de alimentos son las siguientes según la American Academy of Pediatrics (AAP):

- Frutas: de 2 a 3 porciones al día
Estas se pueden combinar en forma de fruta fresca o zumos naturales sin azúcares añadidos (si bien aportan más nutrientes cuando los niños toman la pieza entera). Las frutas son el complemento ideal para después de las comidas o bien como tentempié.

- Verduras: de 2 a 3 porciones al día
Las verduras pueden tomarse como en los platos principales o como guarnición abundante para otro alimento saludable.

- Granos: de 6 a 11 porciones al día
Se entiende como granos el pan, los cereales de arroz, el cereal cocido, la pasta y las legumbres. Las legumbres, el pan y la pasta deben aparecer en los platos principales, mientras que los cereales se pueden dejar para el desayuno o la merienda. Por lo general, es mejor apostar por los cereales integrales.

- Carnes y proteínas: 2 porciones al día
Las proteínas son esenciales para el crecimiento y la formación de la musculatura de nuestros hijos. Las proteínas que les demos a los niños deben ser de gran calidad, siendo las mejores las que se encuentran en el pollo, el pavo, el pescado y el huevo.

- Productos lácteos: de 2 a 3 porciones al día
La leche, el queso y el yogur son alimentos que se pueden consumir como tentempié o como postre. Tomados por la noche, los productos lácteos también ayudan a nuestros hijos a descansar mucho mejor.

Ejercicio físico vs. el sedentarismo de la obesidad

El ejercicio físico contra la obesidad infantil

Para combatir la obesidad infantil, el ejercicio físico es imprescindible. Junto a una correcta alimentación, el deporte ayudará a nuestros hijos a perder peso, a la vez que les ofrecerá múltiples beneficios psicológicos y mejorará su descanso por la noche.

Hoy en día, el sedentarismo ocupa la mayor parte del tiempo de un día típico de nuestros hijos, cuando debería ser todo lo contrario. Los largos horarios escolares, así como algunas actividades extraescolares, no les dejan mucho tiempo para la práctica deportiva. Este tipo de hábito saludable es esencial para acabar con la obesidad infantil.

Se considera adecuada una práctica deportiva de, al menos, tres veces por semana, además de las horas que le podamos dedicar durante el fin de semana. Por ello, es esencial que apuntemos a nuestros hijos a extraescolares como el fútbol, la natación, el baile, el tenis, el pádel, etc. Hay una gran variedad de actividades extraescolares basadas en las actividades deportivas, por lo que será fácil encontrar aquellas que más les gusten y les mantengan motivados.

El fin de semana es el momento adecuado para practicar deporte en familia. Podemos realizar excursiones, salir en bicicleta o, simplemente, ir de paseo o al parque. Estas horas no solo mantendrán a nuestros hijos en movimiento y les ayudarán a luchar con la obesidad, sino que nos aportarán momentos de diversión en familia.

Motiva a tu hijo para mantener los hábitos saludables

Hábitos saludables para los niños

Estos cambios en la rutina de nuestros hijos para tratar la obesidad deben ser fomentados día a día. Debemos tener en cuenta que esta nueva rutina será algo que nuestros hijos notarán mucho al principio, por lo que les supondrá un esfuerzo que los padres debemos reconocer.

Reforzarles y transmitirles lo orgullosos que estamos de ellos será esencial para que los niños sigan, con ganas y motivado, con el proceso de pérdida de peso y adquisición de nuevos hábitos saludables.

Tratar la obesidad infantil es prioritario si queremos garantizar una buena salud a nuestros hijos, ya sea a corto, medio o largo plazo. Por ello, seguir los consejos de los pediatras, así como mantener rutinas y hábitos saudades, es crucial para un correcto crecimiento y desarrollo.

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