El babeo del bebé lactante

Por qué los bebés de 2 y 3 meses babean tanto

Malena HawkinsPediatra

El babeo en los lactantes es muy frecuente a partir de los 2 o 3 meses de edad. Es la salida de saliva por la boca, bien por una producción excesiva por parte del niño, o por incapacidad para tragarla. Suele asociarse a la aparición de la dentición, y las glándulas salivales maduran a partir de ese momento. 

Si aparece de forma brusca, con o sin fiebre, puede estar asociado a infecciones de la boca o de la garganta, y generalmente el niño refleja dolor o molestia. En algunos casos puede ser señal de algún retraso mental o parálisis cerebral si ocurre a edades más mayores. Es una situación muy frecuente, que incomoda mucho a los padres, ya que el niño está constantemente húmedo

Por qué babea el bebé

Por qué babean los bebés

El babeo o salivación excesiva comienza a partir de los 2 o 3 meses de edad, cuando sus glándulas parotídeas (las glándulas salivales de mayor tamaño) maduran. A esta edad los bebés también desarrollan la habilidad de masticar y de controlar sus movimientos, como llevarse las manos a la boca, lo que estimula aún más la producción de saliva. Sin embargo, los bebés todavía no son capaces de tragar toda la saliva que producen, por eso se produce el babeo. 

La saliva tiene muchos beneficios para el bebé: 

- Una vez que comienza a comer sólidos, la saliva ayuda a eliminar bacterias y partículas de comida que pueden provocar caries dental. Además ayuda a la digestión iniciando la digestión de los hidratos de carbono. 

- La saliva contiene un factor de crecimiento que al ser ingerida ayuda a madurar al intestino. También ayuda a neutralizar el ácido del estómago y protege al esófago de la irritación en casos de reflujo del lactante. 

¿Qué relación tiene la saliva con la salida de los dientes?

Aunque el bebé inicia el babeo hacia los 2 o 3 meses de edad, la erupción dentaria no ocurre hasta los 6 u 8 meses de edad. Pero los dientes o los núcleos dentarios, comienzan a moverse dentro de las encías mucho antes, con sólo un par de meses de vida, y esto también estimula la producción de saliva. La saliva actúa como lubricante, y contiene enzimas que luchan contra las infecciones. Por eso su producción de saliva aumenta cada vez que sale un diente. 

Además al no tener los dientes incisivos no pueden actuar como una barrera, y su boca suele estar abierta. El babeo normalmente desaparece hacia los dos años de edad, cuando mejora la función motora de la boca. 

¿Qué podemos hacer para disminuir el babeo?

Como hemos visto la saliva tiene muchos efectos beneficiosos, por tanto no hay que hacer nada en concreto para disminuir el babeo. 

Es verdad que puede provocar alguna irritación de la piel de la cara y del cuello y en estos casos conviene aplicar cremas específicas para este motivo que el pediatra os puede recomendar. También es conveniente evitar la humedad cambiando frecuentemente al niño de ropa, o poniéndole baberos de algodón para evitar infecciones e irritaciones. 

En los casos de aparición brusca, asociado a signos o síntomas preocupantes como fiebre, dolor al tragar, dificultad para respirar es necesaria una valoración urgente por el pediatra.