¿Por qué debemos plantar un árbol con los niños?
En nuestras salidas familiares al campo se destapa el tarro de las esencias, una maravillosa sensación y magnífico olor que nos encantaría llevarnos a casa. Para que nuestros hijos puedan aprender el gran valor de la naturaleza, amarla, cuidarla y respetarla es necesario que se acerquen a ella, que la sientan, que la experimenten, que la disfruten, que la huelan. ¡Y qué mejor momento que el inicio de la primavera!
El 21 de
marzo comienza la primavera y se celebra el
día del árbol, iniciativa promovida por el PNUMA (programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Es un día para plantar un árbol, y despertar la conciencia social para el
respeto y el cuidado de la naturaleza, devolver a la naturaleza algo de lo mucho que nos da.
Plantar un árbol con los niños, no es sólo un símbolo, es realmente una gran empresa: una semilla, un árbol, una flor, un fruto, una gran sombra,
aire puro y limpio, la belleza inigualable del paisaje.

¡Dejémosles hacer!... un agujerito en la tierra, poner un tierno brote, manipular la tierra, regar con agua y contemplar cómo crecen los árboles que una vez fueron plantados por ellos. Cerca de donde vivo hay una ermita con un agradable paseo. En una ocasión, durante el camino, entablé
conversación con un señor mayor que me dijo orgulloso: "¿ve usted esos pinos junto a la ermita?, los sembramos mis amigos y yo cuando íbamos al colegio, tienen más de 50 años".
Y seguirán muchos años más..., gracias al gesto de estos escolares, hoy la ermita es un lugar de paseo y disfrute para todos los visitantes, la naturaleza nos devuelve con creces nuestras pequeñas aportaciones, los niños tienen que aprender que existen grandes empresas que se realizan en silencio y que el tiempo construye lentamente como la naturaleza.
Enseñémosles a valorarla y a disfrutarla. Sembrar un árbol, cruzar un río,
merendar a la sombra de una arbolada, trepar a una rama, subir montañas,
recolectar flores y bichos, realizar hormigueros, buscar piedras,
hojas, setas, flores... pueden ser para nuestros hijos una agradable y divertida lección de respeto y amor a nuestro legado natural.
Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com