Riesgos de tener un bebé con bajo peso

Parece que cada vez nacen más bebés con bajo peso (menos de 2,5 kg.) o de muy bajo (menos de 1,5 Kg.). El retardo del crecimiento intrauterino (RCIU) es un trastorno por el cual el feto tiene un tamaño menor al correspondiente por su número de semanas de gestación. El RCIU limita el crecimiento general del cuerpo y los órganos del bebé.

Cómo evitar tener un bebé con bajo peso al nacer

Bebé con bajo peso al nacer

Los bebés con RCIU pueden tener problemas al nacer como hipoxia (bajo nivel de oxígeno), baja puntación en el test de Apgar, dificultades respiratorias por aspiración de meconio o hipoglucemia. El RCIU severo puede provocar incluso la muerte del feto o problemas de crecimiento a más largo plazo. Los recién nacidos que han padecido este retraso durante la gestación pueden tener un aspecto pálido y desnutrido, son delgados, con ojos grandes y piel seca. Esto especialmente ocurre cuando el bajo peso no se debe a nacer de manera prematura, si no a un incorrecto crecimiento del bebé durante el embarazo.

Hoy día es posible prevenir este déficit de crecimiento en el feto, siempre que haya unos cuidados adecuados del embarazo y un diagnóstico temprano. Algunos de los factores que pueden motivar el correcto desarrollo y crecimiento del bebé en el útero son:

- Causas maternas: enfermedades crónicas, presión sanguínea alta, desnutrición, anemia, drogadicción, alcoholismo o tabaquismo.
- Problemas placentarios, del útero o de la gestación: desprendimiento placentario, infecciones de tejidos que rodean al feto, mal flujo sanguíneo. Cuando no hay suficiente flujo sanguíneo a través de la placenta, el feto sólo recibe bajas cantidades de oxígeno. Esto puede disminuir la frecuencia cardíaca del feto poniéndolo en una situación de alto riesgo.
- Problemas en el desarrollo del bebé: anomalías cromosómicas, defectos congénitos, gestación múltiple o infecciones.
- Cuidados inadecuados que parten de una alimentación incorrecta o deficitaria, el estrés, la edad de la madre (menores de 17 y mayores de 35) y la falta de cuidados prenatales también pueden suponer un riesgo.

Dar con la causa y poner remedio cuanto antes evitará o reducirá en gran medida el problema de este retraso de crecimiento. El diagnóstico temprano de RCIU permite a los especialistas aplicar tratamientos que incluyen el reposo en cama, dieta altamente proteica o más calórica o medicación para restablecer una correcta circulación placentaria.

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