De quién se enamoran los niños

¿Qué padre no le ha preguntado alguna vez a su hijo o hija si tiene novio o novia? La pregunta no resulta extraña, es algo normal tener novio, sin embargo, muchas veces tendemos a hacerla a niños que aun no tienen claro qué significan los noviazgos o qué es el enamoramiento.

Nos resulta gracioso escuchar a los niños contar que tienen novio en el colegio y que incluso en alguna ocasión, se han dado un beso. Mi hijo de cinco años, me contaba que en su clase hay dos niños que se han casado. Yo le explicaba que sólo era un juego, pero él, dentro de su inocencia, defendía con insistencia el hecho de que estaban casados de verdad porque ya habían sido novios y se querían. Esto, me llevó a preguntarme si los niños se pueden enamorar.

¿Se pueden enamorar los niños?

Niño besa a niña

Pregunté a nuestros expertos y todos coincidían en una única respuesta. Los niños no se enamoran tal como hacen los adultos. Los niños se ilusionan, sienten cariño, empatía o admiración por personas de su entorno. En muchos casos, esta persona es su maestro o maestra.

Los profesores, son los primeros referentes del niño fuera del ámbito familiar. En muchos casos, son un modelo a imitar, saben muchas cosas, les tratan con cariño y, los niños, sienten una gran admiración por ellos. Sin embargo, los sentimientos del niño hacia el maestro, no pueden ser considerados como enamoramiento. Es un amor inocente ante alguien a quien admiran.

Otro caso es el amor entre semejantes, entre niños de la misma clase, amigos del parque o del vecindario. Los niños suelen sentirse atraídos o encuentran puntos en común sus iguales. Los expertos nos dicen que el enamoramiento no sucede hasta la pubertad, ya que es entonces cuando los niños y niñas están preparados biológicamente para liberar las sustancias químicas que regulan la atracción física.

Hasta entonces, los niños llaman novio o novia a aquellos semejantes con los que sienten una afinidad, un cariño o un sentimiento más especial, sin embargo, todavía no están preparados para desplegar todo su potencial afectivo ni son lo suficientemente maduros emocionalmente para poder sentir amor por un semejante cómo lo hace un adulto.

En ocasiones los niños dicen que están enamorados de la madre o las niñas de sus padres y, todos entendemos que es un amor filial y no como el que siente una pareja de adultos. 

Así, finalmente, podemos decir que los niños se enamoran entendiéndolo como broma o un juego, pero no podemos hablar de enamoramiento formal, como el de un adolescente o un adulto.

Alba Caraballo. Editora de GuiaInfantil.com