Los celos son inevitables. Así que lo único que puedes hacer es ayudar a tu hijo a que lo que siente él sea menos doloroso y que no crezca. Como todo en la vida, los celos entre hermanos generan consecuencias negativas pero también positivas. Y buenas o malas las notarás en el desarrollo y en el comportamiento de tu hijo.
Cuando llega el otro
Es natural que con la llegada de otro hijo, tengas que dividir su cariño y su afecto. Pero piensa que para el hijo mayor eso le hará sentir más apartado. Ya no tendrá la atención exclusiva de sus papás. Al percibir que el pequeño capta la atención de los padres, más que él piensa o se imagina, hará de todo para llamar la atención. Una de las actitudes más probables es que imite las conductas del bebé. Empezará a chuparse los dedos, a pedir que lo tomen en brazos, a volver a usar el chupete, e incluso a hacerse pipí encima nuevamente. Empezará a portarse como se fuera un bebé. Así, él cree que le darán más atención.
Para captar la atención de sus padres, un niño algo mayor y creyendo haber sido reemplazado por el pequeño para sus padres, puede que vuelva un poco agresivo, desanimado, y deprimido. Puede que pase de ser un niño tranquilo para convertirse en desobediente, negativo y siempre demostrando oposición frente a las órdenes de sus padres. Se resiste a participar de las reuniones familiares, interrumpe las conversaciones de sus padres, y hace todo lo que sus padres dicen que no puede hacerlo. Puede también que se muestre más sensible y llorón. En consecuencia, el niño puede presentar dificultad para concentrarse, para prestar atención, lo que le puede llevar a una alteración en el rendimiento escolar.
Señales de celos
Otros niños empiezan a rechazar todo: se resisten a cepillar los dientes antes de dormir, a comer, a salir de casa, a recoger sus juguetes, a hacer los deberes de la escuela, y así con todo. Sin embargo, hay otros que van más allá. Empieza a manifestar síntomas físicos como dolor de cabeza, dolor de la tripita, dolor de piernas, etc., que pueden ser fingidos o no. Y en estos casos es necesario vigilarle de cerca.
Si existe algo de positivo en los celos entre hermanos es cuando el mayor, al compararse con su hermano pequeño, decide "ser mejor" que él. Y es cuando busca tener el poder en algo relacionado con alguna habilidad, normalmente física. Se empeña en aprender a andar de bicicleta sin las ruedas, a saltar la comba, a nadar sin manguitos, etc. Hace de todo para demostrarse a sí mismo y a los demás que él hace más cosas y mejor que su hermano. En este caso hay una voluntad de superación y no el contrario. Eso mantendrá su auto estima en el lugar que debe estar. Y le ayudará a combatir los celos hacia su hermano.