Compras para el bebé

El mal humor de los niños

El mal humor es parte de las alteraciones que demuestran que el niño está creciendo

Conducta
El tiempo pasa para todos. El niño que hace poco era un bebé, hoy ya no usa pañales, ya charla de temas variados, y su comportamiento experimenta cambios, día a día. Antes se despertaba y se expresaba con más alegría, con más disposición, y ahora parece probar más ratos de aburrimientos, de enfados, y de mal humor. Los padres que experimentan esos cambios en sus hijos por primera vez, no deben asustarse. Son alteraciones que demuestran que el niño está creciendo. Habrá, como en todo, casos que superan los límites de la paciencia, pero hay que mantener la calma, seguro que somos todos capaces de controlar la situación, quitar el mal humor y, a la vez, estimular y fomentar la alegría, el auto control, y el bienestar en nuestros hijos.

Muchos padres se quejan contándonos que su hijo, en los primeros años de vida, era tierno y educado, pero que ahora, hay días en que se expresa de una forma muy “pesada”, incontrolable, sin paciencia, y con más resistencia. Y ellos se preguntan dónde se equivocaron. Tranquilos, el mal humor de los niños es parte de su desarrollo. Algunos niños, aunque hayan dormido lo suficiente, pueden que despierten con malas ganas, y que vuelvan locos a sus padres en su tentativa de animarles para ir al cole, por ejemplo. Cada niño es un mundo y cada uno tiene un ritmo diferente. Cuando no presentan dificultades para empezar el día, es casi seguro que lo hará en otros momentos. Puede que sean más testarudos a la hora de vestirse, o que discutan acerca de la comida, de cómo habéis guardado sus cosas, etc.

El por qué del mal humor infantil

El mal humor de los niños puede tener muchas causas. Además de un mal despertar, el niño puede estar viviendo experiencias como el miedo, los conflictos entre amigos, tener dificultad de aprendizaje, o simplemente que no se siente bien del todo por alguna razón que pueda estar relacionada con la salud, con la relación con sus padres, con alguna frustración, etc. Los variados cambios impuestos por el crecimiento, por el desarrollo de la personalidad y por la conquista de espacios de independencia son factores por lo cuales los niños se enfadan, se aburren, y se comportan de manera negativa. Las mudanzas les desestabilizan. La nueva etapa requiere que se superen, y ellos no tienen la más mínima idea de cómo hacerlo. Es muy difícil crecer, según los psicólogos.

Aproximadamente a los dos años de edad, muchos niños manifiestan rebeldía a través de las conocidas rabietas. Cualquier NO de sus padres es motivo de frustración para el niño, que se siente llevado a expresar su no aceptación tirándose al suelo, con gritos, llantos, etc. La etapa de 5 y 7 años de edad, es un periodo caracterizado por una mudanza de comportamiento. Algunos psicólogos la llaman de “adolescencia de primera infancia”. En esta fase, existen alteraciones físicas, psíquicas y sociales. El niño experimenta barreras rumbo al mundo adulto, lo que hace con que su humor sea más inestable.

Hoy en día, a partir de los 7 u 8 años, los niños ya expresan con mucha más claridad lo que quieren y lo que piensan, y además, lo que sienten. Cuestionarán y repudiarán lo que no les gustan, y los padres tienen que encontrar fórmulas para controlar la situación. Por ejemplo, si el niño tiene que levantarse a las 8 de la mañana y resulta que él necesita de más tiempo para ganar ritmo, en lugar de insistir a que él se levante “de inmediato”, lo mejor es darle más tiempo, despertándole unos 10 minutos antes de las ocho, para que él pueda reaccionar de mejor manera al despertarse. En estos momentos, estimular al niño con cariñitos y animarle con palabras dulces también resulta aceptable. Lo importante es no crear un hábito de discusión día tras día, a la primera hora de la mañana. Con el tiempo, este momento se convertiría en un pozo de estrés.

A partir de los 8 o 9 años de edad, la rebeldía vuelve al día a día de los niños. A esta edad los niños esperan respuestas, y que todos sus deseos sean atendidos enseguida. Esta postura suele durar hasta el final de la pubertad.

Los motivos del mal humor

Sea cual sea la razón, lo ideal es no dejar que el mal humor se extienda. Habla con tu hijo, mímale, y demuéstrale que tú no tienes la culpa de lo que le está pasando, pero que sí él puede contar contigo. La palabra llave es paciencia. Calma para educar, argumentar, y comprender lo que está ocurriendo.

Los padres deben traducir los momentos de mal humor de sus hijos como ocasiones para educar al hijo a encontrar opciones y superar sus frustraciones. Es desesperante en muchas ocasiones, pero no se puede ignorar que esos comportamientos son parte de la educación y del crecimiento de los niños. Los padres pueden ayudar a sus hijos a que aprendan a conocer y a controlar sus emociones, y demostrarles que los demás también pasan por lo mismo. En el caso de que el esfuerzo de los padres no funcione, y que el mal humor del niño esté influenciando negativamente en sus estudios y sus relaciones, la orientación de un profesional especializado puede ser una gran colaboración. Solamente un experto en el tema podrá evaluar el comportamiento del niño, y descartar algún trastorno como la hiperactividad o la depresión.

Deja un comentario

Para comentar este artículo regístrate aquí. Con el alta recibirás boletines gratuitos de GuiaInfantil.com.

Otra forma de participar es visitando los foros de padres. Estos son los mensajes más leídos:

Mi hijo sufre de bulling. nathaly

¿Sexo embarazada hasta que mes de embarazo?. Noelia

Aplicar o no castigos a los hijos. Ireana

No se que hacer con las pataletas de mi hijo. Angelita

Compras

Vacaciones con niños

Comunidad de padres

Vídeos, fotos y canciones infantiles

Publica sus vídeos, fotos y canciones infantiles y crea el blog de su familia. Un servicio sin límites y gratuito.

Libros Música DVD

Hoy me siento tonta y otros estados de ánimo

Bobo, enfadado, emocionado, triste... Nuestro humor cambia cada día. Los divertidos e inspirados versos de Jamie Lee Curtis, junto con las originales ilustraciones de Laura Cornell, animan al niño a investigar, a identificar e incluso a jugar con los diferentes estados de ánimo.

Comprar

Límites a los niños

¿Es usted uno de aquellos progenitores que, por miedo a ser demasiado autoritario, se resiste a imponer límites a sus hijos? ¿O bien desea ser consecuente ante sus hijos en lo que respecta a las normas, pero no sabe cómo hacerlo? Los niños precisan cariño, pero también unos límites claros, para sentirse seguros y protegidos, orientarse adecuadamente, encontrar apoyo, experimentar la unión con la familia, tener confianza, valor y autonomía, convertirse en adultos. Autores: Cornelia Nitsch, Cornelia Von Schelling.

Comprar
Polegar Medios © 2008. Todos los derechos reservados
GuiaInfantil.com (Bebés y niños), GuiaJuvenil.com (Adolescentes), GuiaDog.com (Perros), Superfurgoneta.com (Furgonetas).