Niño de tres años

Desarrollo físico y mental de los niños de tres años

El bebé de tres años, que ahora es un niño, demuestra interés y entusiasmo para tocar instrumentos como la pandereta, el tambor o el acordeón, entre otros. Le gusta la música y hacer ruido porque le llama la atención y su agilidad es tremenda.

A partir de los 3 años, el niño puede realizar dos actividades al mismo tiempo, como jugar con la pelota mientras corre, tomar helado y subir las escaleras, comer y hablar por el teléfono. Algunas investigaciones afirman que es una buena edad para iniciarles en el uso del ordenador.

Qué puede hacer un niño de tres años

Desarrollo y crecimiento de los niños de 3 años de edad

El niño se hace mayor, algo duro para los padres, que vemos cómo nos van necesitando cada vez menos y cómo nos hace preguntas para las que, a veces, ni nosotros tenemos respuesta.

En cuanto a su manera de ser, el niño muestra más sus sentimientos y será más sociable con los demás. Su manera de jugar estará más condicionada por la presencia de otros niños, fijándose de este modo en lo que hacen los mayores para imitarles. Si con dos años nos traían de cabeza con su egoísmo a la hora de compartir, ahora son ellos mismos los que prestan sus juguetes para compartir sus juegos con los demás.

Al mismo tiempo, cada vez demuestran más independencia respecto a sus padres. ¡Cada vez nos necesitan menos! A los tres años, el niño ya es capaz hojear libros, y puede sujetar el lápiz de una forma más correcta. Además de garabatos, el niño hace dibujos con más sentido, pintando varios personajes que tienen relación entre sí y con su entorno. Consigue incluso escribir algunas letras del abecedario y su propio nombre, aunque su grafía no sea proporcionada. Cualquier avance en este terreno supone una evolución muy grande para ellos y les hace mucha ilusión.

A los 3 años los niños descubren sus genitales

El interés por las diferencias entre los sexos es lo que más llama la atención de los niños a esta edad. Ellos intentan reafirmar de qué sexo son, imitando el comportamiento de la madre si es niña, e imitando el del padre si es niño.

Se inicia la etapa fálica. Descubrirá sus genitales y aprenderán a proporcionarse placer de manera deliberada. No le reproches su actitud, es absolutamente normal para su evolución.