Una buena autoestima

La valoración de uno mismo es un gran paso hacia la buena autoestima

La aceptación y la valoración son los ladrillos básicos dentro de la construcción de una buena autoestima. El niño que se siente aceptado como es, es un niño que aprende a asumir sus errores y, posteriormente, es capaz de mejorar y convertirlos en virtudes. Los padres deben tener una idea realista y clara de cómo es su hijo y aceptarle como es. Corregirle, educarle y actuar con firmeza y cariño es fundamental para mejorar la opinión que el niño tiene de sí mismo.

Buena autoestima

Cada niño evoluciona a su ritmo

El respeto es uno de los pilares en el trabajo de construcción de la autoestima. Es necesario valorar la situación de los niños y darles fuerzas para que superen sus problemas, e intenten mejorar sus debilidades respetando, sobre todo, su manera de ser, de pensar y de sentir. No se debe intentar cambiar a nadie, pero sí moldear lo que necesite más atención. Debemos respetar el ritmo de nuestros hijos y el tiempo que necesitan para ir asumiendo los cambios en su desarrollo. Cada niño evoluciona siguendo su propio ritmo.

Una educación con límites

Muchas veces, los padres imaginan al niño ideal y llegan a aplastar al niño real, que nada tiene que ver con el que ellos idealizaron. Cuando eso ocurre, el desarrollo personal del niño se verá truncado. Si los padres no pueden ver cómo su hijo es realmente, no le estarán ayudando a conocerse a si mismo. Lo mejor, cuando existen diferencias, es ayudarle a corregir sus defectos de una forma cariñosa y positiva, fundamentada en la necesidad. Los límites y la disciplina son también una buena base en esta obra constructiva. Los niños necesitan límites firmes, consistentes, claros, y adecuados. Necesitan una buena disciplina, y no que les cuelguen el cartel de culpables, miedosos o agresivos, que son factores que deforman la educación.

Ayuda a tu hijo a construir su autoestima

Para que tu hijo tenga una buena autoestima, no existen recetas preconcebidas. Lo que sí existen son algunas consideraciones que os podrán servir de ayuda:
1. Seguridad. Para que un niño se sienta seguro es necesario que sea aceptado, valorado, y querido por ser como es. La seguridad hará con que el niño actúe con más libertad.
2. Responsabilidad. Para que un niño se sienta capacitado para hacer frente a las diferentes situaciones que ocurren durante su desarrollo, es necesario que sus padres les den la oportunidad de elegir, así como de equivocarse. También, deben proporcionarle el estímulo necesario para aceptar responsabilidades y asumir consecuencias.
3. Respeto. Para que un niño se sienta integrado en su entorno, es necesario que se respete su raza, religión, clase, cultura, etc.
4. Superación. Para que un niño sienta que puede superarse, es necesario que algo le motive. Sus padres pueden motivarle hacia actividades, que beneficien su desarrollo personal, sin olvidarse de sus capacidades. Antes de poner en práctica estas consideraciones, es necesario que los padres conozcan las carencias de sus hijos, así como sus virtudes. Solamente así, podrán evaluar en qué etapa se encuentra el niño para poder echarle una mano.