Prevención de la depresión posparto

Consejos para detectar y tratar precozmente la depresión posparto

La depresión posparto suele aparecer en las mujeres que acaban de ser mamás. Se cree que las causas pueden ser hormonales, aunque no hay certeza de qué puede desendadenarla. Sin embargo, es posible prevenir y evitar los problemas que puede ocasionar la depresión posparto, cuando se detecta precozmente el trastorno. La puesta en marcha de un tratamiento inidicado y eficaz para este problema puede evitar las consecuencias nefastas de la depresión posparto. 

Prevención de la depresión posparto

La depresión posparto

Algunos de estos consejos pueden ayudarte a determinar y prevenir precozmente la depresión posparto.

1. Evita ser una supermujer.
Evita empeñarte o preocuparte por ser una supermujer y una madre perfecta. Los recién nacidos exigen mucha dedicación, casi exclusiva, de la madre. Por esta razón, durante tu embarazo no intentes acaparar todo. Reduce tus compromisos en la medida que te sea posible, y no te olvides de la salud, de la buena alimentación y del descanso.

2. Deja los cambios para más adelante.
Si tienes que realizar algún cambio de casa, espere que pasen los primeros seis meses después del parto. No te agobies. No se puede hacer todo a la vez. Cada cosa en su momento.

3. Comparte experiencias.
Acércate a otras parejas que también estén esperando un hijo o que lo hayan tenido recientemente. El intercambio de experiencias, de informaciones, e ideas, siempre es positivo. Y además, podrás disponer de alguien con quien dejar a tu hijo cuando lo necesite. Siempre es bueno disponer de algún amigo a quien acudir en caso de necesidad.

4. Acude a las clases de preparación al parto.
Es muy importante para ti y para tu pareja. La información os dará más seguridad y conocimiento.

5. Depresiones previas.
Si alguna vez has sufrido una depresión, comenta el caso con tu médico. Es necesario estar atento a una posible aparición de cualquier signo de recurrencia de la depresión posparto.

6. Descansa y pide ayuda.
Después de que tu bebé haya nacido, aprovecha cualquier ocasión para descansar. Comparte, siempre que sea posible, las tareas domésticas y de cuidado del bebé, con tu marido, y también con otras personas de la familia. Pide ayuda a todos.

7. No te abandones después del parto.
Debes alimentarte bien. Da prioridad a la leche, los cereales, las frutas, los vegetales y las proteínas de alto valor biológico que se encuentran en los huevos, la carne y el pescado. Necesitarás de un gran aporte vitamínico en esta fase. Aparte de eso, busca siempre un tiempo para ti, aunque sean 15 minutos al día, para leer, tumbarte, hablar por teléfono con una amiga, bañarte con tranquilidad o caminar.

8. Encuentra tiempo para estar con tu pareja.
No os abandonéis. Pide a alguien, de confianza, que se quede con el bebé una noche para que vosotros podáis cenar juntos, o ir al cine, o compartir una copa con unos amigos. Es importante que no todo gire solo en torno al bebé.

9. No seas muy crítica y exigente contigo misma ni con tu pareja.
Evita situaciones que provoquen irritabilidad y demasiado cansancio. Evita las discusiones. No les concedas espacios en tu día.

10. Cuando puedas dejar a tu bebé con alguien, aprovecha para relajarte dando un paseo a pie. Una horita de caminata te hará sentir aliviada de las tensiones y preocupaciones.

11. No dudes en pedir ayuda cuando la necesites.
Recurre al médico cuantas veces sean necesarias. Si notas que presentas algún síntoma de depresión, no te desesperes, busca a tu médico enseguida. Él te ayudará a controlarlo y a superarlo.