Dieta para los niños al final del curso escolar

Qué comer para afrontar el esfuerzo final de curso

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Siempre, al acercarse el final del curso, los niños se encuentran ante una presión superior al acercarse los exámenes finales.

Aunque mantener una vida ordenada –y haber trabajado a lo largo del curso- es lo más importante para combatir el estrés, la alimentación puede ayudar a favorecer la concentración de los niños y permitirnos sentir que lo estamos dando todo en este último empujón. Esta es la dieta que puede ayudar a los niños al final del curso escolar. 

Alimentos para los niños al final del curso escolar

Dieta para el fin de curso escolar de los niños

Veamos los beneficios que presentan los alimentos que incluimos de manera habitual en la dieta de nuestros hijos. La mayoría de los alimentos contienen nutrientes o ingredientes que bien por si mismos o por su particular metabolismo, estimulan o potencian el circuito neuronal y/o la memoria, aunque algunos merecen mención aparte.

  • Agua. Uno de las premisas más importantes para el buen rendimiento cerebral es la buena hidratación, por lo que el agua es vital. Deben evitarse bebidas energéticas ya que no son recomendables a estas edades y tampoco es conveniente abusar de bebidas con cafeína, aunque pueden consumirse a partir de cierta edad. El cacao, por su parte, contiene un estimulante natural que ayuda a mantener la concentración, siempre que se consuma con moderación.
  • Carbohidratos complejos, como los que contienen los cereales y pastas integrales, ya que proporcionan glucosa, el alimento del cerebro. Las frutas también proporcionan azucares, y concretamente el plátano es el más recomendable para estimular la memoria ya que, gracias a su contenido en potasio, ayuda también a mantener unas rápidas conexiones neuronales.
  • Alimentos proteicos, como carnes, pescados o leguminosas. Uno de los aminoácidos que forman las proteínas, el triptófano, se transforma en el organismo en serotonina, una hormona encargada de la relajación y relacionada con un buen descanso nocturno, ayudando a estabilizar las alteraciones del sistema nervioso. Este aminoácido puede encontrarse también en los cereales integrales y los frutos secos. Además, contienen vitaminas del grupo B, que refuerzan la salud cerebral y contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso. El pescado, además, aporta fósforo y ácidos grasos esenciales involucrados en el funcionamiento del cerebro y en la memoria. Los ácidos grasos esenciales también se encuentran en los frutos secos, semillas y en los aceites vegetales. Los alimentos de origen animal aportan además hierro y zinc, otros dos minerales relacionados con una buena concentración o, mejor dicho, su deficiencia se relaciona con la falta de atención, por lo que conviene que se aporten de manera continua en la dieta de los escolares.
  • El huevo es uno de los pocos alimentos que contiene colina, una sustancia estrechamente relacionada con la mejora de la actividad cerebral, con una buena capacidad memorística y concentración. También aporta fósforo, otro de los implicados en las transmisiones neuronales y triptófano, sobre todo la yema, por lo que es uno de los básicos de “final de curso”.