Cómo crear una agenda visual para los niños con autismo en casa

Consejos para crear una agenda diaria visual

Las agendas visuales son una excelente manera de que el niño con autismo pueda planificar su día a día, e incluso algunos momentos más conflictivos como son las improvisaciones, las vacaciones o cualquier momento en el que las rutinas se rompen.

Estas agendas se usan especialmente para niños que no usan el lenguaje verbal, o simplemente para apoyar lo que hemos dicho de manera oral. Los niños con autismo suelen responder más positivamente ante un lenguaje elaborado con imágenes que con palabras, de ahí la importancia de las agendas visuales en su educación.

Te damos algunos consejos para poder hacer tu propia agenda visual para niños con autismo en casa.

Cómo hacer una agenda visual para niños con autismo

Cómo crear una agenda visual para los niños con autismo

A la hora de crear nuestra propia agenda visual tenemos que seguir una serie de consejos que nos ayudarán a que la agenda sea más efectiva.

Los pictogramas usados como anticipación son más efectivos si cumplen las siguientes premisas:

- Que los dibujos sean esquemáticos, sencillos y ajustados a la realidad y representativos de ella.

- Describir el mayor número de detalles que sea posible.

- Escribir debajo-encima del pictograma lo representado. Así se ofrece la posibilidad de que comiencen a descifrar las palabras escritas o por lo menos que se asocie un determinado rótulo con una actividad.

El uso de agendas, u otros sistemas de anticipación, ayuda a los niños con autismo a dar sentido a la experiencia y a la acción. Los ambientes anticipables, predecibles y estructurados permiten mejorar el autismo provocando una serie de cambios en aspectos cognitivos, lingüísticos y generales.

La planificación no sólo es necesaria en el contexto educativo; las tardes, los fines de semana y las vacaciones, resultan mucho más desconcertantes e imprevisibles para los niños con autismo, ya que suelen estar menos estructurados, se respetan menos rutinas y es posible la interacción con personas no habituales. Por ello, en estos ámbitos se hace más necesario el uso de sistemas de anticipación. Los padres, hermanos, o cualquier persona que vaya a dirigir las acciones del niño, pueden planificar el día, utilizando el sistema de agendas.

A través de los pictogramas un grupo de niños con autismo puede conocer con antelación lo que le va a ocurrir, pero también puede utilizarse como sistema de planificación. Cuando los niños se habitúan a utilizar este instrumento y se les ofrece la opción de ir eligiendo entre dos posibles actividades, de alguna forma, se les está proporcionando una primera oportunidad de toma de decisiones, de planificación.

El aspecto motivacional puede ser muy importante sobre todo en habilidades como las de planificación que suponen uno de los déficits más importantes y que requieren un gran esfuerzo para los niños con autismo. La organización del material en esta modalidad y de esta manera facilita la decodificación de la información, adaptándola al peculiar sistema cognitivo del autismo.