Niños que no paran de molestar a los demás

Niños que molestan e incomodan a sus compañeros

Sofía Gil Guerrero
Sofía Gil Guerrero Psicóloga General Sanitaria

Los niños son por esencia movidos, inquietos y espontáneos. Hacen los que les apetece o pasa por su cabeza en cualquier momento sin pensar mucho en las consecuencias de sus acciones. Se mueven por sensaciones, por impulsos o deseos. Piensan a corto plazo y solo presentan atención al presente.

Hacen lo que quieren sin ponerse en el lugar de los demás. En esta etapa de la primera infancia la empatía y la compasión brillan por su ausencia. Esta es la esencia de la infancia pero, en muchas ocasiones, el niño va más allá y manifiesta conductas agresivas o son niños que no paren de molestar a los demás provocando sentimientos de rechazo e incomodidad.  

En estos casos, debemos ocuparnos de averiguar cuál es el motivo por el cual nuestro hijo se desenvuelve en su entorno de esta manera. Los niños son niños pero su conducta tiene que tener ciertos límites: ¡no todo vale! Debemos hacerle entender que sus conductas dejan de ser divertidas cuando comienzan a molestar a los demás. 

¿Por qué mi hijo no para de molestar a los demás?

Niños que molestan a los demás

Es difícil señalar una única causa, puede ser por diversos motivos. Sin embargo, exponemos a continuación los más frecuentes:

- Quizás esté aburrido y utilice la conducta de molestar para entretenerse.

- Quiere llamar la atención de los demás.

- Está probando cuáles son los límites.

- Se siente frustrado y por ello manifiesta conductas agresivas hacia los demás.

- Quiere sentir que tiene el control y que domina la situación.

- Es posible que se sienta inseguro o tenga baja autoestima. Meterse con alguien que parece a priori “más débil” en el aspecto emocional o físico hace que muchas veces los niños se sientan más importantes, más seguros.

- Quizás exista un déficit de habilidades sociales y sea necesario enseñar al niño a desenvolverse de manera eficaz en situaciones sociales.

- A veces, existe un problema psicológico de base que favorece que este tipo de conductas tengan lugar.

- Falta de límites claros en el hogar. Es posible que el niño no haya aprendido a tratar con respeto a los demás y a no sobrepasar los límites. Las normas y límites en casa son imprescindibles ya que ayudan al niño a entender el mundo que le rodea.

- Es probable que el niño actúe de esta manera por imitación. Es decir, es posible que haya visto comportarse de esta manera a un hermano, un primo o algún otro amigo y simplemente esté imitando tales conductas. 

Cómo frenar una conducta molesta en nuestros hijos

Este tipo de conductas no desaparecen ni se resuelven solas sino que hay que actuar para que dejen de tener lugar. Es necesario enseñarle al niño que ese tipo de conductas son inadmisibles. 

Es recomendable que se busque ayuda psicológica si, tras realizar todo lo que está en nuestras manos como padres, observamos que el niño sigue comportándose de la misma manera cada vez que se relaciona con otras personas. 

Así, el psicólogo podrá ayudar al niño a identificar y a manejar sus emociones, a reducir sus conductas más desadaptativas y, en contraposición, mejorará sus habilidades sociales favoreciendo así que pueda desenvolverse con otros niños sin dificultades. 

Además, el psicólogo podrá valorar si existe algún otro tipo de problema psicológico que esté favoreciendo este tipo de conductas como el síndrome del emperador, el trastorno negativista desafiante o el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.