Cuando al niño le ponen apodos despectivos en la escuela

Qué hacer si a tu hijo nos han puesto un mote despectivo

Son muchos los niños que diariamente reciben en la escuela burlas, mofas o incluso humillaciones por parte de los compañeros.  Es común que los niños asignen motes o apodos a los compañeros, en algunas ocasiones son inofensivos pero en otras resultan humillantes y terminan afectando a la autoestima del menor. 

Quizás, incluso mucho de nosotros hayamos experimentado en nuestra infancia lo que se siente al recibir un mote o un apodo despectivo en la escuela por parte de nuestro grupo de iguales. ¡Es muy desagradable!

Los motes despectivos que ponen los niños

Qué hacer si al niño le ponen apodos despectivos en la escuela

Alguno de los motes despectivos que con mayor frecuencia se emplean durante la infancia son: margi, gordo, flacucho, empollón, mocoso, gafotas, cuatro ojos, enano, jirafa, tartamudo, etc. En la mayoría de las ocasiones suelen hacer alusión al aspecto físico. 

Ser víctima de acoso escolar con frecuencia empieza por un mote o apodo despectivo que te ponen los compañeros. Eso no quiere decir que, por el hecho de que los compañeros de nuestro hijo le hayan puesto un mote, esté sufriendo o vaya a sufrir acoso escolar. Sin embargo, en muchas ocasiones suele ser la antesala del mismo. Debemos poner especial atención si observamos además que el rendimiento académico del niño ha disminuido y que su estado de ánimo es más bajo de lo normal. 

¿Qué hacer si al niño le ponen apodos despectivos en la escuela?

Si observamos que a nuestro hijo se le ha sido atribuido un mote o apodo despectivo,  es importante estar en alerta sobre la relación que mantiene con sus compañeros. Incluso, sería recomendable hablar con el tutor de nuestro hijo para que tenga la información y supervise el comportamiento de los niños en el aula para prevenir así cualquier situación de humillación o acoso en la escuela. 

El acoso escolar o bullying no se produce únicamente cuando existe una agresión verbal o física claramente visible. Hay muchas otras conductas que pueden etiquetarse como “acoso” debido a la repercusión que tienen sobre la víctima y, el empleo de motes despectivos puede ser una de ellas. 

Hoy en día, debido a la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestra sociedad, nos encontramos con niños que reciben humillaciones, motes o apodos despectivos a través de las redes sociales o aplicaciones móviles (p.ej. whatsapp). Por tanto, este tipo de conflictos ya no tienen lugar únicamente en el colegio, por lo que resulta muy difícil para los padres controlar las relaciones que mantienen los hijos con sus compañeros tanto en la vida diaria como a través del mundo virtual. 

Las influencias que recibe nuestro hijo no están bajo nuestro control, resulta una misión imposible evitar como padres que se dirijan a nuestro hijo con un mote o apodo despectivo. Es un hecho evidente que no podemos controlar ni cambiar las conductas que los demás llevan a cabo pero, si podemos ayudar a nuestro hijo a que cambie su conducta para que los demás dejen de considerar divertido dirigirse a él con un mote despectivo. 

Como siempre, la comunicación con nuestro hijo es el mejor aliado que tenemos para poder ayudarle. Es importante que le planteemos a nuestro hijo las siguientes preguntas:

- ¿Quién te ha puesto el apodo despectivo en la escuela?

- ¿Con qué intención crees que te ha puesto ese mote?

- ¿Cómo te hace sentir ese mote?

- ¿Qué haces cuando te llaman así?

- ¿Les has dicho que no te gusta que te llamen así?

Estas preguntas son necesarias realizarlas para hacernos una idea sobre la situación que nuestro hijo vive con su grupo de iguales. A continuación, ofrecemos algunas recomendaciones concretas para ayudar a los niños que reciben por parte de sus compañeros motes o apodos despectivos:

- Hazle saber que es una persona única, especial e irrepetible. Todos somos diferentes. Ninguno es mejor otro, simplemente somos distintos.

- Explícale la importancia de asumir un comportamiento asertivo cada vez que los compañeros le llamen por el mote despectivo. El niño debe tener la fortaleza psicológica suficiente para transmitirle a sus compañeros, de manera tranquila y segura, que no le gusta ese mote y pedirles que dejen de decírselo.

- Es fundamental ofrecerle al niño nuestra confianza para que recurra a nosotros si necesita ayuda, especialmente en el caso de que no haya podido por sí mismo poner fin a los motes despectivos o humillantes que recibe.