No amenaces a tu hijo con quitarle de su deporte favorito por suspender

Las razón de por qué no es una medida persuasiva

Son muchos los padres/madres, que recurren a la amenaza con sus hijos de desapuntarles de su deporte favorito si no mejoran sus rendimientos escolares, es decir, si suspende.

En un principio, nos puede parecer una medida muy oportuna, y todos pensaríamos que el hecho de quitarle de su deporte favorito puede ser lo suficiente sugerente como para que el niño adopte otros comportamientos y actitudes frente al estudio.

Por contra, por mi formación y experiencia, y la de otros colegas pedagogos, desaconsejamos esta medida.

Te explico por qué no debes amenazar a tu hijo con quitarle de su deporte favorito por suspender.

Por qué no debes amenazar con quitar a tu hijo de su deporte favorito

Por qué no debes amenazar a tu hijo con quitarle su deporte favorito

Personalmente no conozco ni un solo caso de que, cumpliendo la amenaza, el padre quite al niño de su deporte favorito y éste consiga que se vuelva un buen estudiante. Insisto no conozco ni un solo caso.

Lo más seguro es que las malas calificaciones estén más relacionadas con aspectos motivacionales, emocionales, de hábitos y rutinas o incluso de  estrategias para saber estudiar.

Si le borras de su deporte favorito y se pone a estudiar (repito no he visto ni un solo caso) has acertado, pero y ¿si le quitas de su deporte favorito y sigue suspendiendo? ¿qué otra posibilidad te queda?

Practicar un deporte es un cúmulo de posibilidades que tenemos que aprovechar en nuestros hijos, como son: interés, motivación, participación en tareas colectivas entre iguales, vida sana, ocio saludable,aumento de la autoestima, aceptación de normas, valores de convivencia, disciplina, esfuerzo, etc.

A sabiendas que es un tema complejo, desde mi punto de vista la solución pasaría por medidas como:

1- Ayudarle a estudiar.  Ayudar a estudiar no es hacer sus deberes, sino que es acompañarle en ese momento.

2- Ten una reunión con sus tutores para conocer dónde falla y así poner soluciones.

3- Enseñarle a gestionar el tiempo (los niños son especialistas en perder el tiempo) que dediquen tiempo al estudio, al entrenamiento, ocio, etc

4- Que el entrenador sepa que el niño no está llegando a los resultados esperados como estudiante, quizá el entrenador pueda hablar con él, ya que muchas veces decir lo mismo que los padres a los niños, pero en diferente boca tiene un impacto mayor.

5- Pactar con el entrenador algún tipo de medida (sin que el niño lo sepa) que pueda tener un impacto en su comportamiento.