Leyenda del atrapasueños. Leyenda norteamericana para niños

Una relato que nos explica el significado que tienen los atrapasueños

María Fernanda Elías

Te mostramos una leyenda norteamericana para niños que nos habla del origen de los atrapasueños y el significado que se les da. La leyenda del atrapasueños es una historia que trata de una mujer y su misión como protectora de los habitantes de la tierra, quien logra su cometido a través de un bonito objeto tejido en forma de telaraña.

Una historia muy interesante para los niños que los incentivará a interesarse más por la literatura infantil y sobre todo despertará su curiosidad por conocer relatos culturales pertenecientes a diferentes países del mundo. ¡No te la pierdas!

Descubre la leyenda del atrapasueños. Una historia para niños

atrapasueños

Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años un mujer llamada Asibikaashi tenía una importante misión: cuidar a los habitantes de la tierra y protegerlos de todos los males del mundo.

Pero te preguntarás, ¿cómo la mujer lograba cumplir con tan complicada misión? Lo que ella hacía era inclinarse sobre las cunas y camas de los niños, y sobre sus pequeñas cabezas tejía una telaraña que atrapaba entre sus hilos todo el mal que había en la tierra. La gran telaraña sujetaba firmemente todos esos males hasta que llegara el alba, en ese momento se desvanecían por completo.

Tiempo después las personas empezaron a moverse por América del Norte, colonizando territorios y dispersándose cada vez más. Por esta razón la mujer ya no podía proteger a todos los niños, se volvió una tarea ¡demasiado complicada! Fue así como las madres y abuelas, empezaron a tejer redes mágicas que tuvieran el súper poder de atrapar los malos sueños y pesadillas de los pequeños, dando como resultado su protección.

Cuentan que los indios Ojibwa fueron una de las primeras tribus en comenzar a realizar estos atrapasueños. Los sueños pasaban a través de sus redes, filtrando y deslizando los buenos mediante plumas bonitas y brillantes, todo esto hasta llegar a nosotros. Por otra parte los malos sueños se quedaban en el tejido, protegiendo a los niños y ayudándolos a tener dulces sueños.