Cuándo debemos llevar al niño a un neuropediatra

Si tienes hijos, tienes que saber en lo que te puede ayudar un neurólogo infantil

Más de la mitad de los padres no saben qué es un neurólogo infantil. Un neuropediatra puede diagnosticar Déficit de Atención, Hiperactividad, Autismo...

Aunque hace unos años no era muy conocida la figura del neurólogo infantil, ahora esta situación ha cambiado mucho. También se nos llama Neurólogo Pediátrico o Neuropediatra. El nombre es lo de menos.

Lo que más me importa explicarte es qué es y cómo puede ayudarte, es decir, cuándo debemos llevar al niño a un neuropediatra.

Cuándo hay que acudir a un neuropediatra

Cuándo debemos llevar al niño a un neuropediatra

Las 5 cosas importantes que debes saber sobre el Neuropediatra:

1. Un Neuropediatra es un pediatra especializado en neurología.

2. Después de terminar la especialidad de pediatría, se prepara dos años más en neurología de los niños.

3. También puede haber neurólogos de adultos que se especialicen en neuropediatría.

4. Las mejores herramientas que usa son sus ojos y sus manos. Con ellos observa el comportamiento de tu hijo y explora su nivel de desarrollo.

5. Los puntos más importantes en el trabajo de un neuropediatra es la comunicación con los padres. Para lo bueno y para lo malo, hay que saber informar con claridad y delicadeza

Los 3 problemas más frecuentes que trata un neurólogo infantil

1- Los problemas de aprendizaje

En los últimos años estamos observando una mayor concienciación a los problemas que nuestros hijos tienen en la escuela. Es importante conocerlos para evitar tacharlos de torpes o vagos.

- El Déficit de Atención

          - Es uno de los principales causantes de problemas de aprendizaje.

          - En muchas ocasiones es muy difícil de detectar y pasa desapercibido.

          - En los colegios hay muy poco conocimiento del tema y se puede confundir con otros problemas.

La Dislexia

          - Es la principal causa de problemas de lectura y escritura.

          - Dificultad el aprendizaje desde los primeros cursos.

          - Limita el entendimiento de las materias y una correcta evolución.

Las Altas Capacidades

          - No siempre dan problemas pero es importante detectarlas.

          - Es frecuente que haya problemas de adaptación.

          - Son fáciles de confundir con otros problemas.

2- Los problemas de conducta

Es muy importante diferenciar una mala conducta de un trastorno de conducta. Los niños no siempre se portan mal queriendo. Puede haber causas que lo provoquen.

La Hiperactividad

          - Muchos niños hiperactivos tienen problemas para controlar su movimiento y son castigados por ello.

          - En estos casos el problema no es voluntario, no pueden controlarlo.

          - Si no se detecta, las consecuencias pueden ser muy negativas.

Los Trastornos de conducta

          - El más frecuente es el Trastorno Negativista Desafiante. 

          - Hay un importante problema para controlar la impulsividad.

          - Son chicos muy inflexibles que no toleran las frustraciones y pueden llegar a ser agresivos.

3- Los retrasos y trastornos del desarrollo

Es importante diferenciar entre ellos:

Retraso del desarrollo

          - En estos casos hay una evolución más lenta del mismo pero se va cumpliendo en el orden correcto.

          - En la mayoría de los casos hay una situación leve que tiene fácil solución.

          - La atención temprana suele ser suficiente para solucionarlos.

          - Los más frecuentes son el retraso del lenguaje o de la marcha.

Trastorno del desarrollo

          -  En estos casos hay problemas más importantes que limitan la evolución.

          - Puede haber una gravedad diferente en cada caso desde algunos leves a casos de autismo.

          - La causa suele ser de origen genético pero en muchos casos no se puede detectar.

          - La principal dificultad está en detectarlo a la mayor brevedad posible.

Si has detectado que alguno de tus hijos tiener alguno de estos comportamientos es momento de acudir a un neuropediatra. Una detección temprana es la mejor opción para tratar a los niños.