La menopausia en una niña de 5 años es posible

El extraño caso de la niña de 5 años que tuvo la regla con 4 años

Emily Dover (New South Wales, Australia) nació como un bebé normal, algo más pequeña que sus hermanos, eso sí. Los médicos dijeron a sus padres que todo estaba correcto. Sin embargo, a partir de los 2 años, comenzó su pesadilla: el pecho empezó a crecerle de forma poco habitual, empezaron a salirle granitos típicos d ela pubertad y al final, a los 4 años, le vino la regla.

Parece ser que sí, la menopausia en una niña de 5 años, es posible, aunque se trata de un problema nada habitual que llama mucho la atención.

El extraño caso que demuestra que la menopausia en una niña de 5 años es posible

El caso de la niña de 5 años con menopausia

(Fotografías del Facebook de Tam Dover)

Mientras muchas madres, reunidas en el parque, hablaban de los berrinches y los terribles dos años de sus hijos,Tam, la mamá de Emily tenía otra preocupación. A su hija comenzaba a crecerle el pecho. Además, ya tenía olor corporal, y comenzaban a salirle alguna que otra espinilla. Todo, propio de la preadolescencia... ¡no de los dos años!

Tam, que trabaja en un hospital, comenzó a preguntar a todos los médicos posibles por su hija. Le hicieron muchísimas pruebas para descartar todo tipo de infecciones posibles. A los dos años de comenzar las pruebas, a Emily le vino el periodo, con sólo 4 años de edad. Se asustó, claro. No estaba preparada para tener que hacer frente a aquello. Llegaron los dolores propios de la menstruación y también comenzó a crecerle vello púbico. Los médicos decidieron frenar todo aquello. Al fin dieron con el problema: la causa estaba en un problema con la glándula suprarrenal. ¿La solución? Un agresivo tratamiento hormonal. 

Emily ahora, a sus 7 años de edad, es más grande de los normal, y sufre las consecuencias de la menopausia, que comenzó a los 5 años, incluidos los problemas óseos. Por si eso no fuera poco, el resto de niños no ha sbido asimilar esa 'diferencia' en su compañera, y la pequeña sufre muchas burlas en el colegio

El caso de Emily es extraño, sí, digno de estudio por parte de los médicos. Sus padres ahora comienzan a atar cabos, y al fin comprenden por qué desde que nació, Emily tenía tantos problemas para dormir, se quejaba de dolores que no conseguían localizar y crecía más deprisa que el resto de sus hermanos. Tuvieron que luchar mucho por encontrar la causa. Al principio los médicos pensaban que se trataba de infecciones víricas, hasta que las pruebas hormonales detectaron a sus 4 años de edad los mismos índices hormonales que se encuentran en una mujer embarazada. La enfermedad de Emily tiene nombre: la enfermedad de Addison. Además, Emily sufre pubertad precoz y autismo.

Qué es la enfermedad de Addison y cómo afecta a las niñas

La enfermedad de Addison es una de esas enfermedades extrañas que afectan a muy pocas personas en todo el mundo. Incide directamente en la glándula suprarrenal, encargada de la producción de cortisol y otra hormona llamada aldosterona. Está relacionado con un problema en el sistema inmunitario, ya que el sistema inmune (sin saber por qué) comienza a atacar los tejidos de la glándula suprarrenal (que se encuentran en la parte superior de cada riñón), glándula que no consigue producir el suficiente número de hormonas. 

Los principales síntomas de esta enfermedad son: debilidad muscular, hiperpigmentación cutánea, náuseas, mareos, calambres...

¿El tratamiento? El medicamento persigue reparar las hormonas destruidada, pero tiene efectos secundarios y además es un tratamiento muy costoso.