Este es el mejor método de estudio para niños tranquilos y organizados

Suelen ser niños a los que les cuesta expresar sus emociones o transmitir sus pensamientos

Jorge Marín Labbe
Jorge Marín Labbe Formador Educacional

Cuando los niños llegan a la etapa escolar y empiezan primaria, los padres deben encontrar un método de estudio que se ajuste a la personalidad del pequeño, pero antes para dar en el clave con las mejores herramientas, toca saber cuál es el temperamento de nuestro hijo. Si tu pequeño es tranquilo y organizado, ¡este es el mejor método de estudio para él! 

Qué rasgos caracterizan a los niños callados

Este es el mejor método de estudio para niños tranquilos y organizados

Uno de mis juegos favoritos es el póker, sobre todo esta versión que se ha puesto muy de moda en los canales deportivos: la versión del Texas Holdem. La gracia de este juego es evitar, como fuera posible, transmitir emociones o reflexiones en torno al juego. Es volverse una roca o un ser que no es capaz de emitir un mensaje, porque siempre hay alguien vigilante que está analizando tus movimientos y los pasos que vas a realizar.

Recuerdo que para que pueda ganar una mesa, yo trataba de ponerme lentes oscuros, colocarme un gorro, y morderme casi el alma para no generar ninguna comunicación no verbal a mis contrincantes. No quería que ellos pudieran leer mi juego y así notar mi plan estratégico para ganar la mano correspondiente. De ahí viene una expresión coloquial cuando se quiere decir que no quiero decir nada con mi rostro: 'Poner cara de póker'.

Esa frase es un fiel reflejo del temperamento flemático, es decir, de aquellas personas que no transmites sus pensamientos o emociones. No quiero decir que no las sienta, sino que le es difícil expresarlas a otro. El flemático no es muy fácil de identificar, pues es un temperamento que, debido a su manera tan peculiar de ser, pasa a veces anónimo entre los demás. No es ruidoso y notorio, como el sanguíneo; tampoco tan cariñoso o reflexivo, como el melancólico; ni agresivo o impulsivo, como el colérico. Es una tabla rasa que no sabemos que siente.

El flemático es pasivo de por sí. Callado y sin expresar nada hacia afuera. Puede ser el mejor ejemplo de una persona muy equilibrada. Este temperamento es un poco difícil de comprender y de orientar, porque vive su propio mundo independiente, sin importarle mucho si se relaciona con un otro. 

Tampoco se preocupa por sobresalir, prefiere permanecer en el anonimato. Él solo cumple lo que corresponde y se siente satisfecho con ello. Expresarle lo ha hecho bien basta y sobra. A simple vista, un flemático no es mejor ejemplo de testimonio o de liderazgo que movilice a una comunidad de personas. Generalmente, por esa percepción, tendemos a mal interpretar su actuar tildándolos de intranscendentes o relegados. Y eso mismo trae el siguiente peligro: no saber cómo acompañarlos. 

Herramientas de estudio para niños tranquilos, pero organizados

niños tranquilos

Recuerdo a muchos alumnos flemáticos. Ellos mismos solos se preocupaban de ejecutar en buena forma y lograr sus resultados. Son esas piezas vitales de cualquier proyecto, que se preocupan de aquellos detalles menos notorios, pero que son fundamentales para todo el trabajo.

Son los constantes, los perseverantes, los pequeños pasos que permiten construir esa gran misión de toda una empresa. Son los que mantienen un ritmo centrado, un paso decidido que permite alcanzar un nivel que pueda alcanzar todo tipo de beneficios. Por eso mismo, se puede aconsejar estas herramientas:

- Diseñar un horario con su plan semanal con objetivos precisos y de fácil ejecución.

- Lectura personal y elaboración de resúmenes en un tiempo no más de 25 minutos.

- Dejar espacio para una relectura de sus resúmenes.

- Tener un registro preciso de los avances y de los objetivos alcanzados, dado que su constancia a corto plazo le permite darse cuenta que está llevando de la mano su proceso escolar.

- Evitar estrategias o actividades los cuales lo expongan frente a los demás. En un trabajo en equipo, él debiese ser el encargado de toda la logística y puesta en escena, pero no quien dirija los pasos de la comunidad de trabajo.

Como ven, el flemático tiene puntos buenos por donde orientarlos en su trabajo. Suelen no dejarse llevar por las emociones, por lo que pueden tener un trabajo de alto nivel. Se salvan así de cualquier error o gesto imprudente, porque se logran focalizar en su misión. Es el verdadero pulmón silencioso que da respiro a la misión de querer crecer como persona.

'La palabra precisa tal vez sea efectiva, pero ninguna palabra jamás ha sido tan efectiva como un silencio preciso'. Esta frase de Mark Twain nos entrega justamente el valor de esta estructura: en su silencio existe una naciente creatividad y belleza que le permite un crecimiento integral en su personalidad. Por esa razón, es importante la empatía y el correcto acompañamiento hacia su interioridad.

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