Cómo afecta el Trastorno Oposicionista Desafiante a los niños

Comportamientos de los padres que influyen en la aparición de trastornos de conducta en los niños

Claudia Johana Mesa Córdoba

En estos últimos años se han ido escuchando diferentes tipos de trastornos que puede influir en el comportamiento y desarrollo conductual y psicológico de un niño, por ejemplo, el Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD). ¿Qué es exactamente? ¿Cómo afecta el Trastorno Oposicionista Desafiante en los niños?

Actitudes de los padres que incitan a la aparición de trastornos de conducta en niños

corregir conductas desafiantes

Imagina por un momento qué ocurre cuando vas en el coche sin cinturón de seguridad y tienes un accidente. Es probable que te hagas daño porque no has puesto ninguna barrera de seguridad. Lo mismo ocurre cuando un niño crece en un entorno que no le proporciona seguridad, amor y límites. En estos casos, el niño no desarrolla herramientas para hacer frente a las emociones negativas, dando cabida a trastornos.

Cuando los padres comienzan a preocuparse de forma reiterada por comportamientos inadecuados de sus hijos, pueden comenzar a preguntarse si sufre algún tipo de trastorno que le pueda estar impidiendo relacionarse y desarrollarse correctamente.

Si los padres no tienen las herramientas necesarias para ayudar a sus pequeños pueden incentivar la aparición de trastornos que podrían evitarse. Pero, ¿cómo puede un padre incentivar un trastorno en su hijo? La falta de paciencia, falta de comunicación, frases despectivas hacia el niño, comparaciones con otros, castigos continuos y desmesurados suelen ser algunos de los ingredientes.

Qué es el Trastorno Oposicionista Desafiante

el Trastorno Oposicionista Desafiante

La característica principal de este trastorno es que el niño tiene tendencia a desobedecer órdenes de las figuras de mando como los padres y profesores, desarrollando actitudes y comportamientos como la ira, emoción protagonista en el Trastorno Oposicionista desafiante (TOD), que se prolongan por un tiempo igual o superior a 6 meses.

El niño puede tener comportamientos como no seguir las reglas, enfadarse con facilidad, culpan a otros por sus errores, discutir constantemente y tener tendencia a ser vengativos.

Es normal que un niño experimente algunas de las características indicadas anteriormente. El problema está cuando se prolonga en el tiempo, causando una convivencia destructiva entre padres e hijos, momentos de mucho estrés y frustración en el entorno familiar y escolar.

No hay evidencias científicas contundentes que expliquen los motivos por los cuales un menor puede desarrollar este tipo de trastornos, pero sí que el entorno y la educación influyen de forma considerada para que un niño sea más propenso a desarrollar este tipo de problemas.

Implantar límites claros y bien establecidos, dedicar tiempo de calidad para unir el lazo entre padres e hijos y dar mucho amor y tener paciencia son algunas de las claves para que tus hijos desarrollen salud mental.

Cómo prevenir y solucionar el Trastorno Oposicionista Desafiante

Tratamiento para el Trastorno Oposicionista Desafiante

Si observas que tu pequeño tiene problemas para gestionar la ira, te propongo un sencillo ejercicio que le ayudará a gestionar esta emoción y prevenir problemas futuros. Consiste en una técnica utiliza en programación neurolingüística (PNL) que ayuda a realizar cambios en la percepción del subconsciente ayudando a una persona a encontrar recursos para afrontar experiencias ‘negativas’.

Este sencillo ejercicio hará que tu hijo controle la emoción de la ira desde un entorno seguro, tranquilo y que encuentre herramientas únicas y exclusivas para él. Para ello, provocaremos una situación en la que tu hijo experimente la ira en un entorno tranquilo y seguro.

1. Observa cómo experimenta tu hijo la ira
Conocer a tu hijo te ayuda a encontrar la mejor solución. Observar qué palabras, gestos, actitudes, qué cosas le molestan y/o cómo reacciona ante hechos determinados te ayudará a saber cuál es la situación idónea para que tu pequeño encuentre las herramientas necesarias para gestionar la emoción de la ira.

2. Elige día, momento y lugar para provocar intencionadamente la ira en tu hijo
Planificar el día te ayudará a tener mayor resistencia emocional. Un lugar tranquilo y equilibrado son la mejor opción para sobre llevar la situación.

3. Desarrolla el ejercicio desde la empatía y la tranquilidad
Teniendo en cuenta el punto 1, provoca una situación en la que sabes que tu hijo va a experimentar ira. Una vez lo ha experimentando, con tono tranquilo y palabras asertivas habla sobre lo que ha ocurrido. Pide que observe y reflexione sobre cómo se siente y lo que ocurre cuando no controla esta emoción. Hazle ver otras opciones de comportamiento y pide que te hable sobre cual le gustaría a él utilizar. Por ejemplo, incluye alguna opción que le haga reír. Puede ser una imagen, palabra, gesto, etc.

4. Pide a tu hijo que cierre los ojos y recuerde de nuevo la escena
Guíale verbalmente recordando la escena paso a paso. En el momento en que explicas el momento de expresión de ira, cambia la escena e incluye la herramienta encontrada por él.

5. Felicita a tu hijo
Expresa a tu hijo satisfacción y felicítale por haber encontrado una herramienta que le ayudará en futuras ocasiones. ¡De esta forma le motivas a controlar la emoción de la ira!

Si crees que tu hijo está atravesando por el Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD)  o tienes dudas sobre ello, ¡no dudes en consultar a un especialista! En algunos casos y, como se explica en el informe 'Tratamiento del trastorno de oposición desafiante', de E. Rigau-Ratera, C. García-Nonell, J. Artigas-Pallarés, 'los fármacos pueden ser de gran ayuda, puesto que inciden sobre el funcionalismo alterado del sistema nervioso relacionado con la conducta disruptiva'.

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