Formas de mejorar el caos matinal en la vuelta al colegio de los niños

Regálale a tu hijo (y a ti) un ambiente feliz por las mañanas

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

Ya no quedan días de verano y comienza la cuenta atrás para la vuelta al colegio de los niños. ¿La primera consecuencia? ¡Los padres y las madres estamos estresados! Según algunos estudios, el 60% de los padres pierden el sueño durante la temporada de regreso a las clases (¡y tanto!) y el 57% considera que esta época del año es la más agobiante. Por eso, desde Guiainfantil.com te queremos contar 5 formas de mejorar el caos matinal ahora que los niños han vuelto al colegio. ¡Todo sea por ellos y por nosotros! 

Qué hacer para reducir el caos matinal de niños y padres con la vuelta colegio 

5 formas de mejorar el caos matinal ahora que los niños han vuelto al colegio

Para los padres que trabajan, estos meses pueden estar llenos de horarios conflictivos, demandas competitivas y una serie de tareas adicionales que deben integrarse en el horario de la mañana. Para cuando los niños dicen 'adiós' y entran por la puerta del colegio, algunos podemos sentir que ya hemos trabajado todo el día.

Sin embargo, para hacer más llevadero este momento de caos matinal, hemos encontrado algunos consejos para ayudar a relajar algunos de los mayores desafíos matutinos con la vuelta al colegio. Con los mismos enfoques de gestión del tiempo y productividad que usas en la oficina, puedes recuperar el control de las mañanas, bueno, al menos en su mayoría. ¡Te lo aseguro! 

1. Prepárate por adelantado
¡Sé previsor! Una de las cosas más importantes que puedes hacer para prevenir el caos matutino es ir por delante, es decir, planificar con anticipación te puede ayudar ahorrar tiempo y crear orden. Por ejemplo, la noche anterior elabora una lista de cosas que puedes hacer en ese momento en el que los pequeños ya están durmiendo plácidamente en su cama: colocar la ropa, revisar la tarea y asegurarse de que las mochilas estén empacadas, preparar almuerzos...

Otra idea puede ser sentarse a hablar con tu hijo los domingos por la tarde para planificar lo que se llevará de almuerzo en su mochila y, después, cocinar juntos para tenerlo todo listo. Por ejemplo: lunes, tortilla de patata; martes fruta; miércoles, lácteos con frutos secos; jueves, fruta; viernes, bizcocho o galletas caseras hechas por vosotros (olvídate de los procesados). 

2. Crear un sistema de información
El papeleo de regreso a la escuela es su propio desafío, ¿verdad? Para evitar que se te pierda algo, ¡aquí te dejamos un excelente truco! Hazte con una carpeta o con un archivador por cada hijo que tengas y divídela por categorías: 'deberes', 'excursiones', 'autorizaciones', 'médicos'... Al final de cada día escolar, revisa la carpeta de inmediato y coloca cada cosa en su sitio.

Cuando ya lo tengas todo bien dividido y organizado, puedes mostrarle a tu hijo (si ya está en primaria) esa carpeta para sea él que el guarde cada papel en su correspondiente categoría. ¡Será una forma de ir responsabilizándose de su cosas (aunque tú después lo revises) y de que gane autonomía!

3. Establece tus propios rituales 
Con niños, las horas pasan volando y, a veces, resulta difícil saber qué tiempo nos llevará hacer cada cosa. De ahí que te anime a crear un planificador matutino con tiempo bloqueado para cada actividad. Ahí tienes que incluir si estás sola o tu pareja también te acompaña en esta rutina matinal y dividir las tareas entre ambos e, incluso, hacer subcategorías. Por ejemplo, el desayuno incluye preparación, cocina, servicio y limpieza. Cuando tengas toda esa información preparada, compártela con tu hijo, ¡puede motivarle a seguir el plan! La idea de tener un ritual puede crear una sensación de calma y familiaridad para los niños.

4. Anticípate a los problemas 
Piensa en mañana: ¿qué crees puede salir mal? ¿se puede evitar? En mi caso te puedo decir que mientras peino a mi hija mayor (acaba de cumplir 8), la pequeña, de 4 años, corretea a mi alrededor y me lo pone muy difícil, así que siempre tengo la caja de juguetes cerca para mantenerla ocupada. Es simplemente tener un plan B para situaciones como esta o para otras como que el niño se ponga malo. En mi caso, sé que puede tirar de mi red de madres que siempre está ahí para lo que necesite, y viceversa.

5. Deja de buscar la perfección
¡Nunca pierdas la perspectiva! Puede que tus mañanas sean todo un caos, pero no eres la única. Si no te lo crees, pregunta a cualquier madre o padre, ¡seguro que está en tu misma situación! Él o ella tendrá sus métodos, igual que tú tienes los tuyos, así que busca lo que a ti te funciona y quédate con ello. Y, sobre todo, no permitas que la presión por intentar crear una mañana perfecta te produzca un estrés adicional. ¡Regálale a tu hijo, pero también a ti, un ambiente feliz por las mañanas!