Preparar cada mañana a los niños para el colegio equivale a un día de trabajo

Cómo conseguir que las mañanas con tu hijos no sean tan dramáticas

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

Me gusta levantarte cada mañana con tranquilidad. Por eso, aunque a mis hijas no tengo que despertarlas hasta las 08.00 horas, yo lo hago sobre las 7.00 para ducharme y desayunar tranquilamente, pero muchas veces es en vano. Se despiertan antes y, entonces, comienza el ajetreo diario: calienta la leche, haz el zumo, prepara su tentempié y mi comida, vístelas, comprueba la mochila... Vamos, que cuando las veo entrar por la puerta de su escuela yo ya estoy agotada y, es que como dice un estudio, preparar cada mañana a los niños para el colegio equivale a un día de trabajo. 

Llevar a los niños para el colegio es igual a un día extra de trabajo 

preparar cada mañana a los niños para el colegio equivale a un día de trabajo

¿Cómo es posible que dos horas de tu vida te consuman tanto? Y es que yo siempre digo que los niños nos chupan toda la energía. Era una teoría que yo tenía, pero que se ve reforzada por una reciente encuesta publicada en la que se ha descubierto que, esas pocas horas que pasas con esas personitas alegres y dicharacheras a las que cada mañana les pide, ruegas e imploras que se den prisa en cepillarse los dientes o en ponerse los zapatos porque llevaréis tarde al colegio, suman un día extra de trabajo cada semana.

Es duro de asimilar, porque se trata de un trabajo no remunerado (siempre nos queda su sonrisa y su beso de despedida), pero es cierto. Probablemente el estudio, en el que participaron más de 2.000 padres de Estados Unidos, no te sorprenda del todo porque tú ya lo notabas cada día, pero hay algunos detalles en esta investigación que te pueden hacer pensar y/o reflexionar. 

¿Sabes que al final del curso cada padre o madre habrá expresado una media de 540 veces la expresión, 'Date prisa'? Y otro dato: ¿Podrías cuantificar el número de tareas que realiza un adulto cada mañana? ¡43! Ya sabes todo lo que se incluye en este pack, ¿verdad? (algunas ya te las he enumerado más arriba, pero otras, como descongelar lo que tomarás en la cena, planchar el polo blanco de la pequeña o firmar la autorización para la excursión de tu hijo mayor faltaban). Eso sí, te diré que una de las que se produce más a menudo es la de mancharse la ropa mientras el niño desayuna para, of course, posteriormente restregarla y meterla en la lavadora. Suele ocurrir unas dos veces por semana, ¿te suena?

Empezando con tanto estrés el día y teniendo por delante ocho horas de jornada laboral, más una hora de ida y otra de vuelta de casa al trabajo, llevarlas a las distintas extraescololares y preparar la cena para esa noche, no es de extrañar que a las 22.30 horas-23.00 horas como muy tarde ya esté metidita en mi cama y rezando para que a la mañana siguiente mis hijas aguanten hasta las 08.00 horas (¡crucemos los dedos!).

Está claro que esta situación es la es, que la he elegido yo porque he querido, pero siempre está bien escuchar -en este caso leer- que no soy la única madre que se siente sobrecargada, y en mi caso tengo que decir que cuento con la ayuda de mi pareja y, sobre todo, del abuelo Lidio, la abuela Tere y la tía Juani. ¡Mis ángeles de la guardia! 

Cómo conseguir que las mañanas de llevar al colegio a los niños sean menos dramáticas 

ir al colegio con niños

Muchas veces no ahogamos un vaso de agua y con el estrés y el agobio no podemos ver la luz al final del túnel. Como he vivido en primera persona las prisas de llevar a los niños al colegio, creo que sé de lo que te hablo y, por ello me he permitido el lujo de elaborar una serie de consejos para quitarle dramatismo al asunto. ¡Espero que te sirvan!

- Mantén la calma y marca tú el ritmo
Seguramente los gritos os han acompañado más de una mañana. Probablamente no te hayan servido de nada y hasta puede que ser que hayan producido el efecto contrario, creando inseguridad y frustración en tus hijas en el momento, por ejemplo, de abrocharse la falda. Por eso lo mejor es mantener la calma y hablar con tus hijos de ese nuevo estado de paz en el que te encuentras. Advertencia importante: requiere más tiempo y paciencia, así que calcula bien los tiempos.

- Adelántate a los acontecimientos
Las prisas lo único que pueden hacer es que no llegues a todo, como que se te olvide meter la ropa de baile y tu hija tenga que ensayar con el chándal (lo sé, tampoco se acaba el mundo). Para evitar este tipo de situaciones, en casa, desde hace un tiempo, lo revisamos y dejamos todo preparado el día anterior. De esta manera, vamos con un poco más de margen si surge un imprevisto. 

- Involucra a tu hijo en las tareas diarias
Debemos enseñarles a los niños a valerse por sí mismos y a mostrarles que tienen que ser personas autónomas e independientes. Haced una lista con todas las tareas que hay que hacer cada mañana y, según la edad del niño, distribúyelas. Muy importante: que no se te olvide felicitarle por cada logro que consiga. Le motivará a hacer cada día mejor las cosas.

- Sé constante y crea una rutina
Los niños, al igual que muchos mayores, necesitan un rutina para aprender cómo funcionan los distintos procesos. De ahí que te recomiendo que establezcas una forma de proceder hasta que el niño haya cogido el hábito y la costumbre de hacer ciertas tareas diarias. Según se vaya adaptando a todas ellas, podéis ir modificando algunas, en el caso de que sea necesario.