Los terribles efectos de la luz artificial en el ánimo y concentración de los niños

Un estudio muestra las consecuencias de la falta de luz solar en los niños

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

En una época donde los niños apenas salen a los parques, y prefieren vivir entre cuatro paredes encaladas, y expuestos a la luz de las bombillas y las pantallas; un estudio ha mostrado los terribles efectos que ejerce la luz artificial en el ánimo y concentración de los niños.

Te contamos cuáles son los efectos de que tu hijo esté más expuesto a la luz artificial y de las pantallas, que a la luz del sol.

Cómo la luz artificial afecta al ánimo de los niños

Los terribles efectos de la luz artificial en los niños

El sol es nuestra fuente de vida. No solo nos calienta y nos da luz, sino que además sus efectos sobre nuestro cuerpo son más que destacables. Para empezar, nos aporta vitaminas, hace que las hormonas “del buen rollo” se activen, y nos hace florecer internamente como tiernas margaritas primaverales.

Cuando era estudiante recuerdo aquellas noches interminables antes de un examen, en las que intentaba estudiar todo aquello que no había estudiado los meses anteriores. La luz del flexo golpeaba el papel del libro y me devolvía un intenso dolor de cabeza a la mañana siguiente, que entremezclado con la falta de conocimientos adquiridos durante la noche, terminaban con un auténtico suspenso de campeonato y una regañina de mi madre de dimensiones colosales.

El caso es que, como madre, he comprobado que a mis hijas les ocurre una cosa curiosa, y es que cuando nos metemos en casa a que hagan los deberes, aquello se convierte en una odisea más grande que la de Ulises, pero que si me las llevo a hacer los deberes a una cafetería mientras yo leo, terminan en un santiamén y más a gusto que si estuvieran en una playa de la Polinesia, a pesar del mundanal ruido que nos rodea. ¿Cómo puede ser?

Pues resulta que un estudio, nada reciente, elaborado en la Universidad de Nebrija, en España, ha revelado cómo la luz artificial hace estragos negativos en el ánimo y rendimiento escolar de nuestros hijos.

La luz influye en diversas funciones biológicas de nuestro cuerpo y en nuestro comportamiento, y su ausencia influye negativamente en el estado de ánimo, afectando a la capacidad del cerebro para procesar la información.

Pero es más, la falta de luz puede provocar estrés, fatiga, falta de atención, bajo ánimo e incluso depresión.

Si todo esto es llevado a nuestras casas, y sobretodo a las escuelas, donde las luces de los tubos fluorescentes coronan nuestras cabezas durante 8 horas al día, se puede decir que el resultado es más que preocupante.

Las conclusiones del estudio indicaron que los niños de clases con más luz artificial tenían alteraciones en los patrones hormonales básicos, y que por tanto, les influía negativamente a la hora de concentrarse y cooperar. Además, esto repetido en el tiempo, afectaba al crecimiento cronobiológico.

Mientras que las clases donde la luz del sol estaba más presente, los niños estaban más alegres y relajados, además de padecer menos enfermedades oculares. La luz natural ayudaba a los niños a procesar la información y las funciones mentales, como la rapidez mental, la comprensión lectora o el nivel de concentración.

En resumen, saca a tus hijos más al parque y apaga la televisión, la tablets y el móvil, comprobarás el resultado en las calificaciones escolares.