Síndrome de los niños quemados o burnout por el aprendizaje online

Cómo ayudar a los niños a no saturarse con las clases virtuales y aprovechar al máximo la educación online

Maya López
Maya López Licenciada en Filosofía y Letras

¿Recuerdas cuando antes estábamos preocupados por el uso que hacían nuestros hijos de las nuevas tecnologías? Que si pedían usar el móvil a cada rato, que si querían tener uno propio, que si su pasatiempo era ver vídeos en Youtube. Eso por no hablar de las videoconsolas que parecen ser el regalo estrella, además de la forma para conectarse y jugar con los amigos. ¡Y fíjate ahora! Clases, extraescolares, deberes, tareas... ¡todo online! Y claro, como ya no se trata de un juego sino de la forma de aprender día a día, los peques lo notan, ¡vaya que si lo notan! ¿Has oído hablar del síndrome de los niños y niñas quemados por el aprendizaje online?

¿Qué consecuencias tiene que los niños tengan clases virtuales?

clases virtuales para niños

Todos hemos vivido las consecuencias del coronavirus: el cierre de comercios, trabajos y escuelas. Donde antes los niños aprendían codo con codo con sus compañeros, en cuestión de días pasaban hacerlo ellos solos delante de una pantalla. ¡Vaya cambio! El tiempo pasó y ahora muchas escuelas vuelven a abrir sus puertas.

Con todo y con ello el aprendizaje online quita terreno al presencial, dicho de otro modo, lo que iba a ser algo de unas semanas parece que ahora se convertirá en la modalidad del futuro. ¿Cuáles son las consecuencias que de ello se derivan? ¿Qué sucede cuando los alumnos no llevan del todo bien las clases de manera virtual? ¿Qué consecuencias puede tener si no se realiza de forma adecuada¿

- Inseguridad, miedo o rechazo a ponerse delante de una pantalla que provoca rabietas y malos modos por parte de los niños.

- Distracciones y baja motivación.

- Escasa participación.

- Cuando el niño se siente estresado o con angustia puede somatizarse en síntomas como dolor de tripa, de cabeza o dificultad para prestar atención.

Formas de ayudar a tus hijos cuando están quemados por el aprendizaje online

sindrome de burnout en niños

Los expertos aconsejan a los padres estar en contacto con los profesores para sacar el máximo provecho de la educación online y dejar de lado los inconvenientes que acabamos de ver. Y, además, nos brindan las siguientes recomendaciones:

1. Prepara un entorno adecuado para tu hijo
Si tu hijo tiene que seguir con las clases virtuales lo mejor que puedes hacer es preparar un entorno agradable para él. Por ejemplo, una pegatina en el ordenador, unos lápices de colores sobre la mesa, una taza para beber agua como los mayores... Cualquier otro pequeño detalle visual y colorido que le sirva de estímulo y de motivación y que, a la vez, le haga ver que no está en clase con los suyos pero que se puede sentirse igual de bien.

2. Evita la fatiga visual
El ordenador cansa la vista, la de los adultos que trabajan ocho horas delante de una pantalla y la de los niños que tienen que dar sus clases a través de estas tecnologías. Por eso, enseña a tu hijo a hacer pequeños descansos: levanta la vista de la pantalla, mira por la ventana y cuenta hasta diez. Cierra los ojos unos instantes. Levántate de la silla, da unos pasos por casa y vuelve con la tarea. ¡Funciona!

3. Incluye los juegos en este aprendizaje online
En el caso de los más peques se debe combinar la enseñanza online en casa con las actividades lúdicas que, en este caso, corren a cargo de mamá y papá. Los maestros de infantil y primeros cursos de primaria se valen de muchos recursos y juegos para enseñar a los alumnos. ¡Copia alguna idea! Y ni que decir tiene que si a tu hijo le apetece, porque sí o porque le da seguridad, tener al lado su juguete favorito no debes decirle lo contrario. En estos casos las normas deben ser flexibles.

4. Permite a tus hijos que usen las tecnologías para jugar al final del día
Ya sé que tener clases online y dejar al final del día a los hijos que vean un vídeo o que echen una partida de su videojuego favorito significa que pasen todavía más horas delante de una pantalla pero, si lo piensas bien, te darás cuenta que es algo que les servirá para relajarse, hacer algo que les gusta y llevar la situación con un poco más de normalidad. 

5. Habla con los niños y pregúntales cómo se sienten
¿Has visto cómo ha cambiado nuestra vida en los últimos meses? Por mucho que los niños sean de los que mejor se adaptan pese a la que está cayendo, no es del todo fácil para ellos comprender la situación, lo que está sucediendo y cuánto tiempo van a tener que compartir la enseñanza online con la presencial. Por eso, otra cosa muy útil y necesaria que podemos hacer para ayudar a nuestro hijos a evitar la frustración y el desánimo es hablar con ellos: '¿cómo te sientes?', '¿estás bien?', '¿te gusta hacer los deberes delante del ordenador?', '¿echas de menos a tus amigos?' Puede que quieran hablar o puede que no, pero sabrán que estás ahí para apoyarles y animarles siempre que haga falta.

6. Establece un día libre, no importa cuando
Para que los niños se sientan felices, contentos, motivados y no sufran del síndrome de saturación por el aprendizaje online debemos pasar tiempo de calidad y en familia. El fin de semana, por supuesto, pero, ¿te imaginas qué cara de sorpresa si les dices que esta tarde de lunes toca un rato libre solo para vosotros? ¡Les hará la mayor de las ilusiones! Y no, no hace falta irse lejos, con jugar a las cartas o dar un paseo todos juntos será maravilloso.

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