El poder de los garabatos para mejorar la concentración de los niños 

Hacer doodling ayuda a tus hijos a relajarse, a reducir el estrés y a desarrollar su creatividad e imaginación

Maya López
Maya López Licenciada en Filosofía y Letras

Siempre se habla de los beneficios del dibujo para niños y mayores: relaja, nos ayuda a crecer como personas, nos brinda una gran oportunidad para la auto-expresión. Sin embargo, pocas veces se hace mención a las ventajas de los garabatos (doodling es su término inglés) para los peques de la casa. ¿Sabías que hay estudios que señalan el poder que tienen los garabatos para mejorar la concentración? ¡Y además aumenta la autoestima y la creatividad!

¡Está demostrado! Hacer garabatos mejora la concentración de los niños

el poder de los garabatos

Seguro que más de una vez has 'pillado' a tu hijo haciendo trazos distraídamente con el lápiz o el boli mientras lee, estudia o en lugar de hacer lo primero o lo segundo. Y seguro también que le has llamado la atención por no hacer lo que tiene que hacer o por perder su tiempo. ¿Y si te digo que está demostrado que los garabatos tienen el enorme poder de mejorar la concentración? ¡Tal cual te lo cuento! Permite a tus hijos que garabateen de vez en cuando, anímales a que lo hagan y verás qué de cosas logran.

Hacer garabatos, dibujos sencillos, abstractos y sin sentido que podrían ser cualquier cosa mientras la atención se centra en otra actividad, como por ejemplo, hacer una tarea de lengua o repasar la lección de sociales, es perfecto para relajar la mente y focalizarla en lo que de verdad importa.

El doodling está de moda. ¿Que qué es eso? Pues de lo que venimos hablándote en este post, de hacer garabatos. Pero no como forma de 'matar el tiempo' sino como método para mejorar la concentración y poder aprender más, mejor y de forma más sencilla.

El estudio en concreto se ha publicado en la revista Applied Cognitive Psychology de mano de la psicóloga Jackie Andrade, de la Universidad de Plymouth en el sur de Inglaterra. En él se cita que los 'garabateadores' retienen más que aquellos que no lo son.

Garabatear puede ayudarte a ti o a tus hijos a concentrarte, liberar tensiones y comprender mejor los nuevos conceptos que tocan para ese día. El cerebro, al estar activo por el dibujo, se puede concentrar mejor en una tarea paralela que, en este caso, van a ser los deberes del día o el tema que haya que estudiar para esa semana. ¿Sabías que Einstein, Edison, Marie Curie o Henry Ford ya usaban esta técnica? ¡Y mira todo lo que han logrado!

Más beneficios de que los niños aprendan a garabatear

niños haciendo garabatos

Garabatear mejora la concentración de grandes y pequeños, ha quedado claro, pero es que además tiene estas otras ventajas:

- Mejorar el nivel de alfabetización visual que no es otra cosa que el nivel de comprensión de aquellos elementos visuales así como de su significado.

- La capacidad de pensar y comunicar se potencia de una forma lúdica, ¡la mejor que hay!

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- Tus hijos mejorarán su habilidad para pensar por sí mismos, una cualidad básica que no les puede faltar ni ahora ni cuando sean adultos.

- Pierden el miedo a dibujar garabatos ¡o lo que sea!

- Se vuelven más creativos e imaginativos.

- El día de mañana, cuando les toque, se les dará muy bien hacer resúmenes de textos así como mapas conceptuales.

- El concepto de dibujo está al alcance de todos. ¡Tus hijos por fin se darán cuenta de ellos!

- Favorece la relajación, evita el estrés y se deja de lado los agobios a la hora de hacer deberes, sobre todo si ese día traen mucho y ya saben que apenas les va a dar tiempo a hacer otras cosas.

- Tus niños tendrán otra vía para expresar mejor sus sentimientos, ¡cómo no lo habíamos puesto antes con lo maravilloso que es eso!

¿Sabías que además todas esas ventajas son iguales para los adultos? En la próxima reunión de trabajo, cuando veas que la creatividad se bloquea, mientras lees un informe, coge una hoja y haz unos cuantos garabatos y, si te llaman la atención, háblales de todos los beneficios que tiene. ¡Te copiarán la idea!

¿Cómo se hacen los garabatos?

cómo hacer garabatos

Claro que tus hijos saben garabatear, es algo sencillo y fácil que, una vez lo pruebas, te quedas con la ganas de repetir por lo relajante y estimulante que resulta; no obstante, podemos distinguir dos formas de hacer doodling en un cuaderno o en una hoja.

Garabatos incontrolados
Este es ideal para que hagan los niños más pequeñito. Se trata, simplemente, de dejarles que sujeten el lápiz (puede ser una cera de color) y animarles a que hagan trazos, líneas, círculos sin rumbo alguno y sin ningún orden. El niño que empieza a experimentar con el dibujo y lo hace mediante garabatos tendrá una mejor coordinación ojo-mano. No se trata de representar nada, no hay que hacer un muñeco ni una flor, sencillamente hay que disfrutar del movimiento de la mano sobre el papel.

Garabatos controlados
Los trazos se perfeccionan un poco, pero no por ello representan nada. Se trata de formas, trazos o una especie de figura geométrica que se dibuja encima de otras líneas rectas o curvas y que ayudan a la mente a tener el control visual sobre los trazos que realiza pero sin buscar nada en concreto. Si tu hijo tiene ya cierto manejo en el lápiz, proponle que haga garabatos en algún momento del día, por ejemplo, a última hora de la tarde, o bien que lo haga mientras lee el tema de lengua que se tiene que repasar.

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