La importancia de escuchar a nuestros hijos

Pautas para aplicar y mejorar la escucha activa y mejorar la comunicación con los niños

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

“Mamá, ¿sabes lo que me ha pasado hoy en el colegio?..., pues es que mi amiga Martina en el patio…, pero mami…., mírame…, es que Martina estaba con Unai…, mírame mamá, por favor…..”

¿No os ha pasado alguna vez que vuestro hijo o hija os quieren contar algo y además os solicitan vuestra mirada? Lo que realmente quieren es que pongamos nuestros cinco sentidos a su disposición, que les miremos sin desviar nuestra atención, que les escuchemos desde la curiosidad, que no interrumpamos con ningún otro tema su discurso, que disfrutemos de ese compartir, ¿no es mucho lo que piden, no? Debemos pararnos a pensar en la importancia de escuchar a nuestros hijos.

Escuchar a nuestros hijos con el método de la escucha activa

escuchar a los hijos

Cierto que siempre tenemos muchas cosas que hacer, que vamos todos los días a la carrera, que nuestra vida es muy ajetreada, que no tenemos tiempo que perder, pero es que con los hijos, el tiempo pasa, y pasa solo una vez. Lo que no hagamos en ese momento presente, es muy probable que no vuelva, y si vuelve ya no será igual.

Ellos y ellas lo que realmente quieren es que estemos, que ESTEMOS del verbo ESTAR, con nuestra presencia auténtica, que así decimos en coaching, que estemos al 100%.

Una vez escuché a Víctor Küppers la siguiente frase: “la escucha implica generosidad”…, y esa frase realmente me encantó y con esa palabra, con la palabra generosidad creo que se define todo lo que conlleva una gran escucha activa. Generosidad porque es pensar en él o en ella, y no en mí y en mis cosas.

Es fundamental sembrar en los primeros años de vida una buena comunicación con nuestros hijos, un diálogo adecuado de escucha, de respeto, de compartir, que encuentren el agrado de ese “contarnos”, así cuando vayan creciendo y siendo algo más mayores, tendremos una buena base y la tarea será continuar en esa línea, respetando siempre sus etapas de desarrollo así como las características de las mismas, ya que lo que un niño de 6 años cuenta, es muy distinto a lo que cuenta o comparte uno de 14 años.

Pautas para fomentar la escucha activa en la familia

A continuación, os ofrezco algunas pautas y consejos para que esta escucha sea plena y desde la generosidad:

Escucha limpia: elimina los pensamientos distractores que puedan interferir en poner toda tu atención a lo que tu hijo o hija te está contando en ese momento. Olvida las tareas de casa, olvida las llamadas pendientes... Si viene a tu mente algún pensamiento que te distrae, sé fuerte, sé más fuerte que tu mente e invítalo a abandonar. No es imposible, es cuestión de práctica.

Emplea un lenguaje adecuado y correcto con tu hijo o hija. Eres su madre o su padre, no eres su colega ni su amigo. Si dejas de ser su madre o su padre, para convertirte en su amigo, le dejarás huérfano, como siempre nos comenta, el Juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud.

Escucha para entender, no para responder. Cuando mi hija me cuenta lo sucedido en el colegio, quiere que la escuche, no que de pronto yo aproveche la situación y le pregunte por cómo fue la jornada o si aprendió muchas matemáticas hoy.

Parafrasea después lo que te ha contado, añadiendo emoción. Eso a ellos les encanta; les encanta escuchar su propia historia, su propio cuento, en palabras de su madre o su padre. De este modo también les estamos diciendo que lo hemos entendido, que le hemos escuchado, que son importantes para nosotros.

No hagas otra cosa que no sea escuchar: no estés con el móvil o la Tablet, no hagas tareas en casa…, lo más importante ahora es escuchar lo que tu hijo o hija quiere contarte en ese momento.

Agradece lo que te cuenta, siéntete afortunada o afortunado y así házselo saber.