La sensación de un niño que no se siente querido

Qué siente un niño con déficit de cariño y cómo ayudarle

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Mucha gente se hace esta misma pregunta: ¿Para qué estoy aquí? Refiriéndome con “aquí”: en este mundo. Son muchos los que se encuentran en búsqueda de esta respuesta y la mayoría viven con angustias por no hallarla.

Pues bien, te voy a dar una respuesta, si te resuena, quédatela y sino, sigue buscando. Estamos en este mundo físico para 'Amar y ser amados' (¡ahí es nada!). Todo lo que no sea sentirnos queridos, nos proporciona sufrimiento. Así que, imagina el sufrimiento de un niño que busca amor y no lo encuentra. O no el suficiente. Te explicamos cuál es la sensación de un niño que no se siente querido.

En qué momentos nuestro hijo no se siente querido

La sensación de un niño que no se siente querido

Imagínate en el mundo de nuestros hijos, todas las ocasiones en las que pueden sentirse no queridos:

1. Cuando son pequeños: rechazo en el parque para jugar con otros niños, cuando no le invitan a la fiesta de los cumples, cuando en clase no le hacen caso, cuando en casa no se comunican, viven aislados… etc..

2. Cuando son adolescentes: tener la sensación de no pertenencia al grupo de amigos, sentirse distinto por la forma de pensar, vestir… rechazo por no compartir los mismos gustos que sus compañeros, etc…

Pero también, como padres hacemos cosas para que nuestros hijos no se sientan queridos como: el caso de padres separados que no hablan o se relacionan con su hijo, por venganza a la ex pareja, o no se comunicar con el hijo por non aceptar su ideología, su sexualidad, o forma de vestir. Padres que estando en casa, no paran de discutir, y los niños sienten que es por su culpa. Padres o madres que un día abandonaron el hogar, por diferentes circunstancias. 

Cuál es la sensación de un niño que no se siente querido y cómo solucionarlo

Y ahora, ponte en su lugar, y dime, ¿Cómo crees que se debe sentir un hijo en esta situación? Estoy segura que es fácil ponerse en sus zapatos, porque nosotros, desafortunadamente, lo hemos sentido alguna vez en nuestra vida (deseo que hayan sido pocas).

Un niño que crece con la sensación de no ser querido es un adulto que va a sufrir mucho y que va a tener miedo a muchas emociones, además de inseguridad, por ello, papás, esta es nuestra gran misión con nuestros hijos: hacerlos sentir muy queridos.

  1. Para ello, vamos en primer lugar, a ayudarles a llenar su depósito de amor con su amor propio. Trabaja su autoestima para que no le falte nunca su propio amor, su valía, su seguridad y su confianza.
  2. En segundo lugar, ayudémosle a creer que si alguien no le quiere, el problema es de ese alguien, y no suyo. De manera, que él no cambie su manera de ser, porque otra persona no le quiera. Aprender a ser fiel a sí mismo y sus sentimientos. No le des pies para sentirse una víctima en la vida por no ser querido. Anímalo a seguir queriendo.
  3. Y en tercer lugar, debemos poner amor donde no hay amor, así que, hay que enseñarle a hacerlo. Enséñale a poner amor a todo lo que hace. A fabricar su propio amor a la vida.

Recuerda que un niño que no se siente querido, hará todo lo posible para llamar la atención: malas conductas, rebeldía, enfados, etc… y como bien dice Alex Rovira, un niño prefiere un mal trato de sus padres, antes que no sentirse querido por ellos.

Cuidado con los padres que tienen la capacidad de amar limitada, porque eso será lo que estén transmitiendo a sus hijos. Si es tu caso, pon solución con la ayuda que estimes oportuna.

Aprende a Amar sin miedo, para que tu hijo/a aprenda a vivir en el Amor. Cuando tú ames, el otro te va amar a ti. Recuerda que nuestros hijos, aprenden más por imitación de nuestros hechos, que por la escucha de nuestras palabras.