El lenguaje secreto de una madre a un niño a través de las miradas

Los ocho tipos de miradas de una madre que la unen más aún con su hijo

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

La relación, o mejor dicho el vínculo, que se establece entre una madre y un hijo es tan especial y único que muchas veces no hace falta decir nada. Basta con que la mujer abra los ojos y pose su mirada sobre su pequeño para que este sepa y entienda lo que su madre le quiere transmitir. Hoy te quiero hablar de ese lenguaje secreto de una madre a un niño a través de las miradas. 

La comunicación de una madre a un niño a través de las miradas

lenguaje secreto de una madre a un niño a través de las miradas

Siempre me conmueve cuando miro a los ojos a mi hijo y recuerdo el amor incondicional que siento hacia él… Y es que, como madres, podemos tener muchas miradas hacia nuestros hijos, miradas que nos llenan el corazón, miradas que nos hacen sentir bien y por qué no, miradas que nos entristecen…

Hoy te quiero hablar de los tipos de miradas que somos capaces de tener y de los efectos que puede tener nuestra mirada; porque no olvides que, una cosa es lo que tú quieres transmitir y otra bien distinta, lo que tus ojos cuentan…

Nuestros hijos nacieron y crecieron mirándonos a los ojos, sin embargo, a veces, creemos que no “se dan cuenta” de nuestros verdaderos sentimientos o pensamientos. Error por nuestra parte, pero lo hacemos.

1. La primera mirada yo la defino como la "Amorosa", donde el mensaje es "Estoy para ti", una mirada incondicional donde los sentimientos están abiertos para ser leídos como agua transparente.

2. La mirada de "Estoy orgullosa de ti” es una de mis favoritas, porque con ella sé que le estoy transmitiendo empoderamiento para que pueda conseguir lo que se proponga.

3. También tenemos la mirada "Miedosa", que frente a la "Confiada", deben de ir de la mano. Si solo transmitidos miedo, podemos estar limitando a nuestros hijos; sin embargo, acompañada de una mirada de "Tengo miedo, pero confío en ti" haremos que se convierta en precaución.

4. Otra de mis favoritas es la de "Sé valiente. Tú puedes". Con esta mirada, estás dándole toda tu fuerza y seguridad. Practícala siempre que puedas y evita decirle “por ahí no”.

5. Hay miradas con las que transmitimos la "Alegría", diciéndole al niño "Qué bien me lo paso contigo". Esta mirada a cierta edades, debería ser la más utilizada.

6. Por contra, tenemos la mirada de la "Tristeza", que muchas veces queremos evitarla. Es la típica mirada que no nos gusta transmitir y la enmascaramos con una sonrisa, olvidando que nuestros hijos nos conocen desde el primer instante, y saben reconocer cuando estamos tristes de verdad. Ten cuidado con esta mirada porque si la escondes, el mensaje que le enseñarás es que no muestre su tristeza.

7. Otra mirada que, a veces, intentamos reprimir es la de la "Ira". Pensamos que no es conveniente que nuestros hijos vivan ciertas muestras de enfado, pero igualmente, recuerda que no debemos ser elitistas emocionales, donde evitamos la emociones que llamamos “no positivas” y solo queremos sentir y mostrar las que llamamos “positivas”. En realidad, la ira no es una emoción que debiéramos tener, por ello, más que intentar expresar, averigua qué te lleva hasta ella.

8. Otra mirada que intentamos camuflar es, la de la "Pena", sobre todo, cuando nuestros hijos están enfermos o tienen algún problema físico. Mirarlos con “¡Qué pena me das! ¡Qué será de ti cuando yo no esté, porque no estarás como el resto de niños!” no ayudará a aceptar la situación real que se esté viviendo. Cuidado con esta mirada que puede hacer mucho daño a nuestros hijos.

Y para acabar, no intentes darle un mensaje con tu mirada, simplemente vive feliz y tu mirada lo dirá todo.  Recuerda que nuestros ojos son las ventanas de nuestro alma, porque la mirada es el verdadero lenguaje del amor.