Daños emocionales que causamos a nuestros hijos sin querer

Qué conductas erróneas de los padres provocan daños y heridas emocionales en sus hijos

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

No sabremos si hemos sido “buenos” o “malos” padres hasta que nuestros hijos crezcan y nos califiquen. Así pues, hagas lo que hagas no te dará la puntuación que tú deseas sino la que tus hijos, consideren que es lo que han interpretado.

Puede que después la puntuación te sorprenda, porque sin querer, cometemos errores que dañan a nuestro hijo más de lo que pensamos. Llamaremos a estos errores daños emocionales. Te propongo repasar una lista con 7 daños emocionales que causamos a nuestros hijos sin querer. 

7 daños emocionales que hieren a nuestros hijos

Daños emocionales que causamos a nuestros hijos sin querer

Recuerdo, que mis padres me dejaron en casa de mis tíos, cuando mi abuelo se puso muy enfermo y tuvieron que ir a visitarlo fuera de mi ciudad y de manera urgente. Aquello, lo recibí como un 'abandono', hecho que no identifiqué en su momento, hasta que de adulta, cuando tenía que dejar a mi hijo en casa de su padre, sentía aquella misma angustia. Consultado con un especialista, llegamos a la conclusión que revivía aquella emoción de “abandono” (ahora era yo quien sentía que abandonaba a mi hijo).

Así es, cómo se crean los daños o las heridas emocionales, se instalan de manera inconsciente en nuestro cuerpo y, en algún momento de nuestra vida, conectamos con la emoción de aquella herida y se nos dispara un comportamiento, sentimiento o malestar (o de manera positiva también es posible).

Por eso decía, que hagamos lo que hagamos, nuestros hijos serán los que nos digan cómo han percibido nuestra manera de ejercer como padres y madres.

Estos son los daños emocionales que causamos a nuestros hijos sin querer, las heridas emocionales más frecuentes que nuestros hijos pueden llegar a vivir en un momento de su vida:

1. Abandono.
Tal y como explicaba en mi ejemplo, no es que mis padres me abandonaran, es que yo percibí aquel hecho como un abandono, cuando me dejaron en manos de terceros. Esto puede crear inseguridad o dependencia emocional de sus futuras parejas, por ejemplo.

2. Rechazo.
Cuando los padres rechazan a sus hijos por cualquier motivo, puede provocar que el niño crezca con la sensación de no ser suficiente para los estudios, el trabajo, las relaciones… incluso puede llevarlos a elegir la soledad como modo de vida.

3. Promesas no cumplidas.
No somos conscientes de cómo pueden afectar el que les prometamos algo a nuestros hijos, y luego no lo cumplamos. Es posible que lo reciban como desconfianza de las personas cercanas.

4. Miedos tipos fobias.
Miedo al agua, a los desconocidos, a la oscuridad… en ocasiones subestimamos estos miedos, y de adultos conectan con la inseguridad, miedo al cambio, etc…

5. Insultos, situaciones humillantes o descalificación.
Conseguirán que los niños crezcan con baja autoestima y falta de confianza en sí mismos.

6. NO sentirse queridos.
Herida que les hará dudar de las parejas que tenga a su lado, y eso hará que necesiten cambiar continuamente.

7. No sentirse pertenecientes al entorno familiar.
Es frecuente en los hijos segundos de tres hermanos, no siente un rol determinado en su familia.

Recuerda que serán las memorias emocionales de la infancia las que marcarán si un adulto es sano o no, emocionalmente. Por ello, si me pides un consejo de cómo hacer lo correcto, solo te voy a decir... ¡Ámalo!